Un hombre resultó herido muy grave ayer al caer con su vehículo por el acantilado de Somocueva (Piélagos) desde el aparcamiento situado junto a la playa. Tras un complicado rescate que se prolongó unas dos horas, bomberos y agentes de la Guardia Civil consiguieron subir al accidentado hasta la ambulancia medicalizada del 061, que le trasladó al Hospital Valdecilla.
Nada se pudo averiguar ayer sobre la identidad del conductor ni sobre las causas por las que el Citroen C4 que manejaba se deslizó y se despeñó desde unos 30 metros de altura hasta el acantilado. El estado del herido era calificado anoche de muy grave, con múltiples traumatismos y de pronóstico reservado.
Eran las ocho de la tarde. El día se había estropeado y se avecinaban muchas nubes. Sobre esa hora un hombre de unos 45 años -según algunos testigos, residente en Bezana o en las proximidades de Liencres- montó en su vehículo C4. Al instante, y sin que nadie sepa el motivo, en vez de maniobrar hacia un lado, el vehículo se movió hacia otro, tomó pendiente y cayó al vacío. En el suelo quedaron las marcas de las ruedas y rastros de frenada lo que, al parecer, podría descartar otras intenciones del conductor que no fueran tratar de salir de aquella situación.
El vehículo voló unos 30 metros. Cayó de morro y en el golpe el C4 giró sobre sí mismo y quedó con la parte delantera contra el acantilado y la trasera hacia el mar. El ocupante resultó muy malherido y estaba inconsciente. Lo rescataron los nueve bomberos que se desplazaron hasta Somocueva tras recibir el aviso.
A 100 metros de la playa
No resultó fácil el rescate. El helicóptero del Gobierno no pudo despegar ni actuar debido al temporal que se desató en la costa poco después del accidente. De modo que los bomberos tuvieron que acceder a pie desde la playa hasta el lugar donde quedó el vehículo, unos cien metros de rocas y acantilado por donde les resultó aún más penoso regresar con el herido cargado en la camilla.
Una vez en la playa, los integrantes de la unidad móvil medicalizada del 061 atendieron al herido. Allí le estabilizaron y le entubaron. Y si duro resultó el traslado entre las rocas, no lo fue menos subir al herido por las empinadas escaleras. Los nueve bomberos del Cuerpo municipal de Santander, que desplazó hasta Liencres a dos equipos de rescate en costa y sus respectivos vehículos, tuvieron la ayuda de los agentes de la Guardia Civil de Santander y de Cayón.
También prestaron su ayuda los componentes del equipo de rescate del helicóptero del Gobierno, que, pese a no poder volar, llegaron por carretera para colaborar en el salvamento. Una vez en la parte superior, y junto al lugar desde el que cayó por el acantilado, el herido volvió a ser atendido en la ambulancia y desde allí trasladado al hospital, al que llegó inconsciente.