El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Ignacio Diego, rindió cuentas ante los suyos de su primer año de legislatura, una comparecencia en la que enarboló con orgullo los «resultados impresionantes» conseguidos. Durante su intervención ante la Junta Directiva del PP, la primera que se celebra tras el Congreso Regional de mayo, en el que Diego fue reelegido líder del PP cántabro sin alternativas ni contestación, el jefe del Ejecutivo señaló que «el Gobierno del PP es la única alternativa a la quiebra económica de Cantabria», motivo por el que el objetivo que ha marcado su primer año de gestión ha sido «rescatar la autonomía».
En este foro, el presidente mandó un recado a la oposición de regionalistas y socialistas, al dejar claro que «no hemos desmantelado nada», sino que «hemos sentado las bases para la viabilidad de nuestra propia autonomía, hemos garantizado la sostenibilidad de los servicios públicos esenciales y hemos afrontado reformas estructurales de gran calado». Y todo con un objetivo claro: «Ganar a la crisis, generar crecimiento económico y crear empleo».
El presidente del PP repasó en su intervención el «difícil» punto de partida de su Ejecutivo, tras suceder «al Gobierno de la mentira, de la negación de los problemas, del despilfarro y de la incompetencia». Dijo que heredó un déficit público «desbocado»; una deuda «oculta y no reconocida» en el Servicio Cántabro de Salud superior a los 261 millones de euros; niveles «récord» de desempleo; el 80% del presupuesto anual gastado; y «no pocas locuras o fracasos con nombre propio, como GFB, el Racing, Papelera del Besaya, Colegios del Mundo o un convenio para Valdecilla dejado extinguir en 2007».
Ante la caótica situación dibujada, el presidente apeló al «sentimiento de partido» y a sus señas de identidad («realismo, esfuerzo y trabajo en equipo») para acometer «la más difícil labor que ningún Gobierno ha tenido que afrontar en la historia de la región» que pasa por la «construcción de un nuevo escenario de crecimiento y empleo» y la solución de los «problemas estructurales» hasta convertir Cantabria en una comunidad autónoma «sostenible».
Diego destacó ante la Junta Directiva Regional del PP algunos de los aspectos más significativos de su primer año de gestión, como la reducción del déficit y la racionalización de los gastos del sector público. «Somos menos, costamos menos y gastamos menos, pero hemos mejorado ostensiblemente la gestión de lo público reduciendo el gasto improductivo», subrayó. En este contexto hizo hincapié en el reciente compromiso de financiación íntegra por parte del Estado del Plan Director de Valdecilla, un hecho que demuestra «la diferencia en materia de reivindicación del PP respecto a otros partidos», y la reanudación de las obras de la autovía A-8 o la Autovía del Agua. En la reunión se procedió a la renovación de una serie de cargos en el Comité Ejecutivo y la Junta Directiva.