Las editoriales independientes ya tienen sitio en Santander. La Plaza Porticada acoge una cita única en el panorama literario, también exclusiva pues hasta ahora no se ha celebrado un evento igual en ningún otro punto de España. Sus organizadores, la Fundación Santander Creativa y la Asociación Aletheya presumían ayer de ello. Se ha bautizado como Flic! (Feria del Libro Independiente de Cantabria) y aspira ofrecer una nueva visión del panorama literario al margen de las grandes marcas. En la tarde de ayer abrió sus puertas bajo el lema: 'Una feria para respirar'. Ha reunido a 137 empresas de toda España, 12 de ellas de Cantabria, en veinte expositores que no cerrarán sus puertas hasta el próximo domingo. Se trata, además, de la única feria del país en la que ninguna editorial ocupa más de un puesto, para evitar que se repitan los libros y proporcionar más variedad al público.
Esto permite que los asistentes puedan elegir entre los estudios regionales de Cantabria Tradicional o Tantín, a los libros infantiles de Kattigara, pasando por las novedades de Siruela o Páginas de Espuma, las siempre cuidadas ediciones de Mundanal Ruido, Valnera, Pretextos, Octaedro, Origami o la nueva lava intelectual de Otramerica. Así hasta más de un centenar, en las que también se incluyen las revistas culturales y los cómic, que ocupan tres de los expositores. Los primeros compradores de la feria parecieron agradecer el esfuerzo. Fueron recorriendo los stands con curiosidad y sin prisa. Comentando con los encargados detalles de las obras que raramente encuentran en los grandes centros comerciales.
De los 20 expositores que conforman Flic!, 18 son de editoriales y librerías. De los dos restantes, uno de ellos esta destinado a la atención al público y el otro a asociaciones que aunque no son propiamente editoriales, publican libros meritorios. Se trata de 'La sirena del Pisueña', de Fernando Gomarín, los libros impresos en minerva de Carmichael Alonso y 'La mirada creadora', de Elda Lavín.
Todas los sellos presentes ofrecen al público un material muy diferente pero con una cosa en común tal y como coincidían algunos de los editores, se trata de obras «muchas veces alejadas o arrinconadas en las grandes librerías y centros comerciales y que aquí ocupan un lugar destacado».
El primer día estuvo de lo más animado y decenas de personas acudieron a la cita, muchos compraron -menos de lo que deseaban los editores- y también asistieron con atención a la primera de las mesas redondas que analizó los hábitos de lectura y sus usos racionales. Y es que, otra de las características de esta feria es la cantidad de actividades culturales que la completan, desde juegos infantiles para iniciar a los niños en el hábito de la lectura, hasta espacios para el debate virtual y firmas de ejemplares. Un ambiente literario que llegó a contagiar a muchas de las personas que atravesaban la plaza de paso, como el director de cine Manuel Gutiérrez Aragón que no se resistió a la tentación de pararse a curiosear entre los puestos y de saludar a algunos de los editores presentes.
El director de esta feria Jesús Ortiz reconoció ayer ser el primer sorprendido con la cantidad de firmas que han acudido a esta primera cita. «En un momento de dificultades económicas podemos presumir de haber hecho un alarde de riqueza», comentó. Ejerció de anfitrión y acompañó a las autoridades a visitar la feria. Está convencido de que a falta de ver como responde el público durante el fin de semana ya se ha conseguido el primero y principal objetivo «hacer algo distinto a lo que se venía haciendo hasta ahora y en el que todo el mundo tiene cabida».
El alcalde, Íñigo de la Serna, y el director de Santander Creativa, Marcos Díez, fueron los encargados de inaugurar este evento, acompañados por el director general de Cultura, Joaquín Solanas, que quiso apoyar las actividades que realiza la fundación.
De la Serna insistió en la exclusividad de este evento «que pretende convertirse en referente nacional» y que se suma a las otras dos citas literarias que ya se celebran en la ciudad de forma tradicional: la tradicional Feria del libro, en el mes abril, y la del libro viejo y ocasión, en agosto.
En el primer día de feria también se dieron cita muchos autores de la región, como Aura Tazón, Alberto Santamaría o Javier Menéndez Llamazares que expresaron su satisfacción por esta nueva cita.