Hubo unos minutos de silencio y confusión. Como se ve en la fotografía, de un lado militares, autoridades y público invitado a la celebración de la fiesta del Carmen en la Comandancia de Marina. Todos ellos detrás de la verja que marca la delimitación del recinto del ferry y la nueva vía de acceso de camiones y coches al barco. Enfrente, en el 'Nuevo creador', el pueblo pescador y la Virgen. La tradición contemplaba hasta ayer que el barco, y con él la procesión marítima, parara ante la fachada de la Comandancia de Marina. Allí, a pie de muelle, el comandante naval, en este caso el capitán de navío Francisco de Paula Romero Garat, y todos los presentes saludaban a la Virgen y a los pescadores. Después en la megafonía sonaba la Salve Marinera que era coreada por todos los presentes.
Pero ayer el barco se paró y los pescadores, algo desconcertados, esperaron inútilmente a que sonara la Salve. El comandante y algunas autoridades seguían la procesión desde el balcón, pero la megafonía estaba muda. La valla impedía que la comitiva se acercara al muelle a recibir y saludar a la Virgen y el acto se había suspendido sobre la marcha, ya que su celebración figuraba en las invitaciones enviadas. Pero, o nadie advirtió a los marineros o estos decidieron que por una simple valla ellos no iban a romper la costumbre.
Tras unos minutos de forzado silencio, desde el otro lado alguien pensó que para cantar la Salve Marinera no se necesita megafonía y un grupo de marinos rompió con la primera estrofa a capella. «Vamos, como siempre se ha hecho», dijo uno de los presentes a este periódico. Oficiales y marineros entonaron el himno seguidos inmediatamente por los pescadores desde los barcos... e interrumpidos fugazmente por el rápido paso de un camión y varios coches. Y lo que se inició con desconcierto terminó con un emocionado aplauso y con un nudo en la garganta de algunos de los presentes.
Puente arriba
La nueva disposición del aparcamiento del ferry provocó durante los días previos algún pequeño quebradero de cabeza organizativo a la Cofradía de Pescadores y a la Autoridad Portuaria, que colaboraron en la procesión. La salida de los barcos obligaba a abrir el puente en un momento de paso de los coches y camiones que desembarcaban del ferry 'Pont-Aven'. La maniobra se llevó a cabo sin problemas y a la hora concertada se interrumpió el tránsito de vehículos. Todo se solventó en 15 minutos.