El grupo torrelaveguense 4 de Copas se ha quedado sin instrumentos. Fue este pasado fin de semana, en un día todavía por determinar, cuando desconocidos asaltaron su local de ensayo, ubicado en Sierra Elsa (Cartes) y se llevaron un bajo eléctrico, dos guitarras, un teclado, micrófonos, platos de batería, cableado y otros efectos, todo ello con un valor cercano a los 15.000 euros, «una faena», según el bajista, Miguel Revuelta, que les ha pillado «totalmente desprevenidos». Estaban en Pamplona, trabajando en el estudio de grabación y disfrutando de los Sanfermines, cuando su casero los avisó. «Que os han entrado a robar, nos dijo. Creemos que fue el jueves por la noche», relata Miguel, que confía en las investigaciones que ya están en marcha tanto por parte de la Policía Nacional como de la Guardia Civil.
Aun así, piensa que «no será fácil» recuperar los instrumentos, que son «exclusivos, muy especiales» y que los ladrones no podrán colocar en cualquier sitio. «Entre las guitarras hay una 'Fender' traída de América, valorada en unos 3.000 euros; y un bajo amarillento que cualquiera que lo vea sabrá que es el mío; y un buen teclado, un 'Trinity', de lo mejor, que cuesta unos 4.000 euros...», lamenta.
Los autores (calculan que, al menos, fueron dos) accedieron por la parte de atrás de la casa -que dispone de ocho locales alquilados a otros tantos grupos- y cogieron una barra de uña dentro de un cobertizo para forzar la puerta de la estancia de 4 de Copas. Fueron «a tiro fijo», dice Miguel, pues se dirigieron, precisamente, al grupo más famoso de todos. «En el de al lado también entraron y se llevaron algo, pero a nosotros nos lo desvalijaron», dijo.
Una pista sobre los cacos: «no saben de música». Se dejaron valiosos aparatos, como dos cabezales 'Wagner' y 'Amper', «cada uno vale dos mil euros, y te los llevas con una mano». Y conocían bien el sitio, pues entraron por una puerta trasera «cuya existencia conocemos sólo los que ensayamos allí» y dejaron el coche en un lugar escondido de la finca, donde quedaron «las huellas marcadas en la hierba». A la espera de conocer el avance de las investigaciones, de momento han abandonado el local. «Ya nos da mala espina», dice. Esperan que su suerte cambie de cara a septiembre, cuando retomarán su gira por España. El robo no les obligará a cancelar conciertos, ya que estaban en medio de «un parón» mientras el cantante participa en el musical 'Alma de melodía'. Y la ilusión no se la han robado, pues pronto presentarán su videoclip y reciben, agradecidos, las muestras de solidaridad a través de las redes sociales. «Nos proponen que hagamos un concierto solidario para poder comprar instrumentos nuevos, muchos grupos se ofrecen a prestarnos los suyos.... pero es como el coche o la novia. Los músicos tampoco prestamos nuestros instrumentos».