«Es una auténtica chapuza». A los vecinos del Barrio de La Inmobiliaria se les ha agotado la paciencia y se encienden cuando oyen hablar de las obras de construcción de la parada para el servicio de transporte urbano (Torrebús) que se acometen frente al polideportivo de La Habana Vieja. El portavoz de la Asociación de Vecinos Río Indiana, Juan Carlos Gutiérrez, denunció ayer que los trabajos llevan cuatro meses parados y durante todo este tiempo son los vecinos los que llevan «sufriendo» las desavenencias que, al parecer, existen entre el Ayuntamiento y la empresa adjudicataria. Gutiérrez relató que la «historia de esta chapuza» se remonta a la tala de seis árboles situados al borde de la carretera y otro dentro del jardín, que provocó la indignación de los vecinos. Además, «sin que los concejales de Medio Ambiente y Urbanismo tuviesen ni idea de lo que estaba ocurriendo», se levantó un tramo de acera de veinte metros, lo que provoca en la actualidad que los vecinos tengan que invadir la calzada o «hacer un circuito» por la zona verde para regresar a la acera.
El portavoz de la Asociación de Vecinos explicó que existe un fuerte desnivel entre la carretera del pabellón y la zona de la parada, «por lo que se va a tener que rellenar para que el autobús tenga firme en condiciones. Al ver el desnivel existente, los técnicos municipales han apuntado a la empresa constructora que la parada no podía quedar de esa manera, pero a la empresa se le dispara el presupuesto y la obra sigue parada», dijo. En la actualidad, el lugar se encuentra vallado y con los restos de la acera repartidos por el lugar que debía ocupar la futura marquesina.
Retrasos
Las paradas del Torrebús debían haber estado concluidas el pasado mes de mayo. Se trata de una intervención que se iba a realizar en 48 puntos del municipio con la instalación de trece tipos diferentes de paradas en función de las necesidades de vialidad de cada una de las zonas. Su construcción ha provocado la desaparición de 214 plazas de aparcamiento, lo que ha llevado al Ayuntamiento a trabajar en un ambicioso plan para dotar a Torrelavega de mil aparcamientos disuasorios. Se trata de una actuación que se une a la que ya se ha llevado a cabo con la puesta en marcha de más de 150 plazas en distintos emplazamientos de Torrelavega, llegando en algunos casos a acuerdos con propietarios de solares abandonados. El Ayuntamiento se hace cargo de la adecuación y las obras para transformarlos en aparcamientos y los propietarios quedan exentos del IBI.