Diez días después de que Torrelavega fuese noticia por un tiroteo entre clanes gitanos en el Barrio Covadonga, la ciudad volvió a ser ayer protagonista de otro suceso, en esta ocasión en el barrio de La Inmobiliaria. Dos heridos leves y tres detenidos fue el balance de una pelea que podría estar relacionada con el tráfico de drogas. De hecho, las tres personas que fueron trasladadas por la Policía Nacional a la comisaría de Torrelavega tienen antecedentes por este motivo.
El incidente tuvo lugar a plena luz de día, al filo de las siete de la tarde, en la confluencia de las calles Juan XXIII y Leonardo Torres Quevedo, uno de los principales núcleos comerciales del barrio, el más poblado por inmigrantes en Torrelavega. Al parecer, la reyerta se inició cuando una persona de origen marroquí accedió al interior de una carnicería, a la que entraron poco después otros dos individuos armados con cuchillos. Otras dos personas se sumaron a la pelea, en la que se utilizaron machetes y martillos, según testigos presenciales.
El incidente prosiguió fuera del local y congregó a numerosas personas que se fueron arremolinando en torno a la pelea, en la que no tardaron en intervenir los policías, algunos de paisano. Dos heridos, uno inmigrante y otro español, fueron trasladados al Hospital Comarcal Sierrallana, donde fueron atendidos de fuertes contusiones. Los otros tres participantes en la reyerta fueron trasladados a dependencias policiales.
Indignación vecinal
Representantes de la Asociación de Vecinos de La Inmobiliaria se personaron en el lugar de los hechos y mostraron su indignación por lo sucedido. Su portavoz, Juan Carlos Gutiérrez, dijo que no es un hecho aislado y que todos los días se producen peleas en el barrio, que «protagonizan siempre los mismos grupos o bandas». Gutiérrez reconoció que la mayoría de los inmigrantes, unos dos mil, tienen un buen comportamiento y que «son unos pocos los que nos están haciendo la vida imposible».
En este sentido, el dirigente vecinal reclamó más presencia policial en las calles y recordó que ha pedido reiteradamente al Ayuntamiento una reunión para «hablar de estos temas». Gutiérrez teme que el barrio termine convirtiéndose en un gueto. No es la primera vez que lo dice y asegura que tanto la Policía como las autoridades municipales «son conscientes de lo que está ocurriendo».
A diario
El portavoz vecinal puso algunos ejemplos: «Las peleas se producen todos los días. Anoche ocurrió lo mismo y la semana pasada terminaron a sillazos en un bar. En otro bar hay lío todas las tardes. Dicen que esconden los cuchillos en los árboles».
Gutiérrez dijo que desconoce los motivos del enfrentamiento de ayer, pero los intuye. Según él, hay focos de tráfico de drogas, aunque «parece que la Policía los tiene controlados». Recordó que en el barrio vive «mucha gente mayor» y que algunos «tienen miedo porque hay más casos de violencia que antes, aunque la Policía suele acudir rápido cuando la llamamos, sobre todo la Nacional. Hay una sede de la Policía Local, pero siguen sin pisar la calle», concluyó.