El concejal de Festejos del Ayuntamiento de Castro Urdiales, Javier Muñoz, anunció ayer que el equipo de gobierno (PP, PRC y Anexión a Vizcaya) está estudiando «seriamente» la posibilidad de suprimir algunos de los eventos que se vienen celebrando tanto en el Parque de Amestoy como en la Plaza de La Barrera ante las continuas quejas de los hosteleros del lugar, que aseguran que este tipo de celebraciones están «arruinando» sus negocios.
Desde la celebración en junio de la Semana Grande y el Coso Blanco, han sido continuas las quejas que el Ayuntamiento ha recibido por parte de un grupo de hosteleros que se siente perjudicado por la instalación de la feria de día (las casetas) y mercadillos que, según dicen, les han restado clientela.
Hasta tal punto han llegado las quejas que el concejal de Festejos ha confesado que le han acusado de «estar arruinando a la hostelería de Castro». Ante tales acusaciones, Muñoz se ha visto obligado a aclarar que el mercadillo hippie que se celebró el pasado fin de semana «no lo organicé yo, sino la concejala de Cultura, Ana Urrestarazu», y que la feria gastronómica instalada también el pasado fin de semana «fue cosa del concejal de Turismo, José Ucelay».
Harto de las críticas, el edil subrayó que él no está «detrás de cada mercadillo o feria que se organiza», de ahí que diera los nombres de los concejales al cargo de la organización de los últimos eventos que tantas ampollas han levantado entre la hostelería castreña.
Gran afluencia
Lo curioso es que el equipo de gobierno reconoce que los eventos del pasado fin de semana han congregado a cientos de ciudadanos, tanto en la zona de ubicación de los mercados como en las principales calles del casco viejo.
No obstante, el gobierno local está valorando que esos eventos estén formados mayoritariamente por comerciantes y hosteleros de Castro Urdiales.
Al menos así lo señaló ayer el concejal de Mercado y Comercio, José Ucelay, que suscribió lo dicho por su compañero, Javier Muñoz. «Tenemos que valorar y hacer un balance de todos los eventos que se han celebrado tanto en Amestoy como en La Barrera y ver qué hay que mejorar. Aun así, lo que tenemos claro es que vamos a intentar que los participantes en estos festejos no sean en su mayoría comerciantes de fuera».
Ucelay apuesta por mantener las ferias del stock o gastronómicas y por evitar la celebración de mercados de puestos ambulantes. «Al final tenemos que intentar que todo cuanto se organice en el municipio repercuta en el beneficio de nuestros vecinos».