Los municipios de Gandía (Valencia) y Lloret de Mar (Girona) se encuentran muy lejos de pasar un verano tranquilo, algo que por otra parte es habitual. Y es que ser uno de los principales destinos turísticos tiene sus consecuencias. A la invasión de guiris, medusas y jóvenes fiesteros se le suma la llegada de las cámaras de televisión. Estas localidades han sido los escenarios escogidos para rodar dos versiones del programa estadounidense 'Jersey Shore' (MTV), basado en el 'turismo de borrachera'.
El equipo de MTV España acaba de arrancar 'Gandía Shore', un 'docu-reality' en el que ocho jóvenes, cuatro chicas y cuatro chicos de entre 18 y 25 años «espontáneos, ligones y divertidos», pasarán «el verano de sus vidas». O eso prometían en el casting. Los participantes viven en un chalé con piscina en la urbanización de Les Montes, a 450 metros del Paseo Marítimo Neptuno. El alquiler de la vivienda le ha costado al programa 20.000 euros, como ha publicado 'Vanitatis'.
Las grabaciones comenzaron hace una semana y ya están siendo muy sonadas. El sábado pasado, los jóvenes se acercaron a una conocida discoteca de la zona y la fiesta terminó en bronca. Una de las participantes agredió a otra chica a la salida del local tras una discusión. La víctima denunció a la concursante por pegarle un puñetazo, causarle varias heridas e intentar clavarle un tacón en la garganta. Todo eso sin dejar las cámaras de grabar.
Los problemas de 'Gandía Shore' han llegado al Ayuntamiento. La coalición municipal Bloc-Verds Compromís denunció una dudosa conexión de la casa a una farola de la calle. A causa de unos fallos eléctricos, el Consistorio les ofreció esta solución mientras llegaba un nuevo generador. Precisan que «no consumieron energía eléctrica de la red pública». Mientras unos ciudadanos se quejan de los problemas que ocasionan y la pésima publicidad que dan al pueblo, los hoteles y restaurantes colindantes a la casa aseguran que allí «no se escucha nada».
Descontrol en la Finca
Algo muy parecido ocurre en Lloret de Mar. Con los altercados del año pasado todavía muy presentes, el Ayuntamiento está más que harto de los extranjeros que llegan en busca de fiestas descontroladas hasta altas horas de la madrugada. La pesadilla de este año se llama 'We love Lloret' (Amamos Lloret), un 'remake' alemán que el jueves emitió en su país el último programa.
Los ocho participantes -jóvenes que no saben ubicar España en un mapa- conviven en Finca Fiesta, una lujosa casa de 250 metros cuadrados con piscina, junto a la cala Canyelles. Tales son las juergas que se corren que el Consistorio ha llamado la atención a la cadena por la «mala imagen» que ofrecen de la localidad y por destrozar la «política turística» que intentan impulsar.
Detrás del proyecto está Don Francis (Francis Hage), un empresario alemán afincado en el municipio, propietario de la discoteca que lleva el mismo nombre -We love Lloret-. De hecho, es el autor del himno del programa, en el que él mismo canta a las divertidas fiestas de la localidad. En una entrevista concedida a TV3 declaró que sin este tipo de turismo los hoteles de la zona «estarían vacíos».
El alcalde, Romà Codina, lo ha considerado 'persona non grata' por buscar «el beneficio propio en detrimento del bienestar de la ciudadanía». Además, quieren emprender acciones legales por los «prejuicios que ha causado el programa». En todas sus versiones, la polémica está servida.