¿Víctima o delincuente? Después de cada caso que se produce del célebre timo de la estampita cabe la misma conclusión: El timado-víctima intenta aprovecharse del discapacitado-timador. Así le ocurrió esta semana a una mujer de 76 años en la calle Marqués de la Hermida de Santander. En este caso, de la ambición de la septuagenaria, y de la acción de dos delincuentes, la mujer se ha quedado sin 14.500 euros y un número indeterminado de alhajas. De esta cantidad, 12.000 euros los sacó del banco, y los otros 2.500 euros restantes los tenía en su casa, junto a las joyas.
Mujeres mayores
Sea cual sea el origen de este timo, a pesar de los años, algunas personas, la mayor parte de avanzada edad, siguen 'picando'. El último caso se ha producido en Santander esta misma semana, donde en la calle Marqués de la Hermida una mujer de 76 años de edad, se encontró con una persona que aparentaba tener disminuida su capacidad intelectual (el tonto), que llevaba un sobre lleno de billetes a los que no daba la mayor importancia, denominándolos 'estampitas'. Eligió a su víctima, a la que enseñó el sobre, diciéndola que tenía muchos más. Cuando la mujer se interesaba por las 'estampitas' entró en acción el segundo timador (el listo) que la convenció para que, juntos, engañasen al 'tonto', ofreciéndole una cantidad de dinero muy inferior por sus estampitas.
Vació su cuenta bancaria
El 'listo' convenció a la mujer y ambos la acompañaron a una entidad bancaria, de donde sacó todos sus ahorros, 12.000 euros. Pero este dinero parecía ser poco para el gran valor de las 'estampitas' que el 'tonto' llevaba en el sobre y que se resistía a soltar, de manera que el 'listo' convenció a la mujer para ir hasta su casa, donde tenía más dinero. Una vez en su domicilio les hizo entrega de otros 2.500 euros, además de un número indeterminado de alhajas cuyo valor no ha podido aún ser precisado.
Estos timadores, perfectos profesionales, desplegaron su habilidad para dar el cambiazo del sobre que contenía los billetes auténticos, apremiando a su víctima para salir corriendo, la cual, cuando abrió el sobre se encontró con un buen número de recortes de papel de periódico del tamaño de los billetes, y a los timadores, muy lejos. La Policía no ha dado más datos para evitar la identificación de la víctima.
La Guardia Civil ya alertó de estos timos a principios de julio, cuando dos personas mayores fueron engañadas en Santoña.