La clasificación para la siguiente ronda copera invitó a Fabri a repetir esquema y alineación. Parecía claro que el técnico apostaría por mantener la base del equipo que derrotó al Lugo, pero el técnico gallego sorprendió a todos presentando un calco absoluto del once que saltó al Anxo Carro, Dani Sotres incluido. La de la portería fue la gran sorpresa en un bloque que imitó los conceptos de los últimos compromisos. Es decir, cerrojazo y, a partir de ahí, a encomendarse a la velocidad de Jairo y Kaludjerovic. El juego ultradefensivo de los verdiblancos acabó con la paciencia de la grada en la primera parte, que cargó contra el entrenador y le recordó que «¡esto es el Racing!», aunque el festival de goles tras el descanso apaciguó ligeramente los ánimos. Los primeros tres puntos de la temporada, también los primeros en El Sardinero desde el mes de enero, bien merecen una tregua.
El cuento acabó con final feliz, pero nadie lo hubiese imaginado después de presenciar la primera parte. Los escasos seguidores presentes, los más fieles -6.390, según el club-, no tardaron en desesperarse. Ni siquiera calmaron sus ánimos dos prometedoras cabalgadas de 'Kalu' y Jairo en el arranque. Fue un espejismo. El equipo poco a poco se fue metiendo en su campo a la vez que se intensificaban los reproches. Los once futbolistas del Racing corrían de lado a lado, detrás del balón. Eso sí que no. «¡Fabri esto es el Racing!, ¡Fabri vete ya!», algunos insultos dirigidos al técnico y también arengas en favor de Quique Setién, que tras caer eliminado el miércoles cargó contra el juego de los santanderinos, protagonizaron un primer acto que concluyó con apenas un treinta por ciento de posesión. Demasiado poco. Insoportable para los estoicos que se han abonado este año. Menos mal que el panorama cambió tras el descanso.
Cambio de portero
Fabri desesperó al principio, y también tuvo tiempo de sorprender. Y es que el técnico gallego plagió la alineación de Lugo, portero incluido. El capitán, Mario, dejó su puesto al joven Sotres por decisión técnica. El joven guardameta, internacional sub-19, apenas tuvo trabajo, pero resolvió con acierto las jugadas de peligro. La más clara en el descuento, antes del tanto de Assulin, cuando sacó un balón cerca de la escuadra.
Por lo demás, Fabri volvió a confiar en el derroche de Óscar Pérez como pivote y en la labor de Docal por la izquierda, junto a Sotres las novedades en Lugo y que ayer dejaron claro que, pese al exceso de centrocampistas y laterales zurdos en una plantilla confeccionada dos veces -primero por Manolo Saiz, después por Francisco Pernía- tienen sitio en este equipo. En la defensa no se estrenó Bocanegra, que apenas se ha ejercitado con sus nuevos compañeros.
Alonso y Dorca, superviviente de la 'era Unzué', apuntalaron un sistema en el que la propuesta ofensiva se redujo al acierto de 'Kalu' y de los extremos. Un zarpazo de Jairo, ovacionado, abrió por fin la lata. El serbio, poco después, sumó de penalti su tercer tanto en tres partidos. En El Sardinero alucinan con la efectividad del paisano de Zigic. Una de las escasas alegrías que, de momento, les ha ofrecido un equipo que, apoyado en el espíritu de Lugo, espera haber encontrado, por fin, su punto de inflexión.