
EL ESPECTÁCULO
EL ESPECTÁCULO
Rebeca García Celdrán y Beatriz Francos se iniciaron en la danza contemporánea en la escuela santanderina de Belín Cabrillo, como tantas y tantas niñas. Luego sus caminos se separaron en distintos conservatorios madrileños que les aportaron dos maneras personales y diferentes de vivir el baile. La primera, más en solitario, la segunda como fundadora de un grupo. Ahora sus pasos vuelven a juntarse para crear un proyecto común al que han llamado Estancia Doble que mañana presentarán por primera vez en el Teatro del Casyc de Cantabria, a las 20.30 horas. Se compone de dos piezas independientes, como ellas, 'Acecho', protagonizado por Rebeca García, e 'Hilomorfismo', con la participación del grupo TACH del que forma parte Beatriz Francos.
'Acecho' es en realidad el proyecto de fin de carrera que Rebeca García presentó en el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila de Madrid, una coreografía que cuenta además con la participación del bailarín Manuel Martín. La obra fue seleccionada para participar en el XXVI Certamen Coreográfico de Madrid de 2012, donde la cántabra fue premiada con una beca para el American Dance Festival que concede la Fundación Aisge a un bailarín sobresaliente y con una residencia de creación en La Caldera de Barcelona. Según explica la bailarina y coreógrafa, 'Acecho' «está inspirado en el mundo animal, en el reposo de los animales, en su capacidad de estar quietos sin hacer absolutamente nada más que estar».
Tras completar sus estudios en Madrid, Rebeca García ha regresado a Santander, donde imparte clases de danza contemporánea en dos academias de la ciudad, Espacio Espiral y Back Stay, y donde ha concebido esta coreografía, tras una gran labor previa de documentación. «Pasé muchas horas en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno y visioné un montón de documentales», relata.
Para completar la coreografía contó con la colaboración de otro cántabro, Iván Mena, especializado en la composición de piezas para compañías de teatro y danza. Este santanderino, que prefiere quedarse en un segundo plano y dejar el protagonismo a la bailarina, ha compuesto varias piezas intimistas, «tal vez un poco abstractas», para dar forma a la coreografía. «Es música que se escucha con la piel», interrumpe García.
Materia y forma
La segunda responsable de Estancia doble es Beatriz Francos, que tras salir de Santander completó su formación de bailarina en el conservatorio Mariemma de Madrid. En 2011 decidió embarcarse junto a seis compañeros de este centro en la creación de la compañía TACH (Tendencia Artística de Creación Horizontal), una agrupación joven e ilusionada cuyo trabajo también ha sido reconocido con una residencia en la CNC Sala Mirador de Madrid.
Actualmente sigue trabajando en la capital, aunque con un pie puesto en Cantabria. Siempre anheló presentar sus coreografías en su tierra y, cuando volvió a encontrarse con Rebeca García, tuvo claro que Estancia Doble sería la mejor posibilidad de hacerlo y un camino más por donde orientar su futuro en la danza contemporánea. Francos presentará mañana una de sus obras más abstractas, 'Hilomorfismo', «basada en una teoría filosófica según la cual todo cuerpo se halla constituido por dos principios esenciales: la materia y la forma», explica desde Madrid, donde continúa viviendo. «En el mundo material, la materia no puede darse sin forma y la forma no puede darse sin materia, tal y como refleja la coreógrafa Mónica Runde», añade.




