El madrileño Santiago Martín Bermúdez, Premio Nacional de Literatura Dramática

Autor teatral, traductor y crítico musical, ha logrado el galardón con su obra "Las gradas de San Felipe y empeño de la lealtad"

EFE | MADRID
El madrileño Santiago Martín Bermúdez, Premio Nacional de Literatura Dramática

El dramaturgo Santiago Martín Bermúdez ha ganado hoy, con su obra Las gradas de San Felipe y empeño de la lealtad, una obra sobre la España del Siglo de Oro, el Premio Nacional de Literatura Dramática, convocado por el Ministerio de Cultura y dotado con 15.000 euros.

Autor teatral, traductor y crítico musical, vicepresidente de la Asociación de Autores de Teatro y presidente de la revista Scherzo, nacido en 1947 en Madrid, se ha mostrado hoy, satisfecho por el galardón, pues aunque sabía que su nombre estaba presente, "pensaba que me iba a quedar finalista otra vez, como ya me ha ocurrido en varias ocasiones".

Con obras como Carmencita revisited, Nosotros que nos quisimos tanto, Penas de amor prohibido, Os propongo un brindis o No faltéis esta noche, Martín Bermúdez ha ganado el Nacional de Literatura Dramática -galardón instaurado en 1992 y que han recibido autores como José Sanchís Sinisterra, Fernando Arrabal, Sergi Belbel o Alberto Miralles- por un texto publicado el año pasado.

Una obra sobre el Madrid del siglo XVII

Las gradas de San Felipe y empeño de la lealtad habla del Madrid del siglo XVII, y utiliza el mentidero de la corte para ambientar dos tramas de aventuras, un tema "muy de moda por el Capitán Alatriste", reconoce Martín Bermúdez en relación al personaje creado por Arturo Pérez Reverte y recientemente llevado al cine. "Es una obra que tiene más de veinte personajes, ocho de ellos protagonistas absolutos", aclara el dramaturgo, consciente de la dificultad de llevar a escena un montaje de este texto.

Trabaja también en un campo totalmente distinto, una trilogía sobre la crisis de la conciencia europea, por cuya primera parte, El vals de los condenados, recibió la decimocuarta edición del Premio Nacional de Teatro Enrique Llovet, que se suma al Premio Lope de Vega que obtuvo en 1994. Ahora, el Premio Nacional "me da ánimos para seguir en un medio tan hostil como la literatura dramática, porque no estamos de moda".