Este fin de semana serán homenajeados los italianos que introdujeron la industria conservera de la anchoa

La centenaria actividad da trabajo a mil personas en el municipio

EFE SANTANDER
Fábrica conservera en Santoña. / DM/
Fábrica conservera en Santoña. / DM

El homenaje ha sido organizado por el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santoña, la Delegación de Gobierno y la Cofradía de la Anchoa, que celebrará el sábado en la localidad su décimo capítulo.

La vicepresidenta de Cantabria, Lola Gorostiaga; el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez; la alcaldesa de Santoña, Puerto Gallego, y el patrón mayor de la Cofradía de la Anchoa, Víctor Simón Ruiz Teja, presentaron esta mañana en rueda de prensa los actos programados, que arrancan el viernes con la presentación del libro "Accingha salate alla vera carne", escrito por Luis Javier Escudero, quien narra en la publicación la llegada de los primeros salazoneros y el desarrollo de la industria conservera.

El homenaje seguirá el sábado, cuando la Cofradía de la Anchoa celebrará su décimo capítulo, en el que participarán una treintena de cofradías gastronómicas de toda España y dos italianas.

Tras un desfile que partirá en la Plaza de San Antonio, tendrá lugar un acto en el que la Cofradía nombrará cofrades a 15 de las 32 familias descendientes de los salazoneros italianos que viven hoy en día en Cantabria.

A ese homenaje, que comenzará a las 17.30 horas y dará pasó a la inauguración de una exposición sobre la historia de la anchoa, asistirán la alcaldesa, la vicepresidenta y el delegado del Gobierno.

Los primeros salazoneros llegaron a Santoña en 1883 procedentes de Sicilia y Génova ante la escasez de capturas de bocarte en sus puertos.

LA CONTRIBUCIÓN DE LOS INMIGRANTES

El delegado del Gobierno, la vicepresidenta y la alcaldesa destacaron la contribución de esos inmigrantes a la economía de Santoña, ya que enseñaron a los vecinos del pueblo a pescar bocarte, un pez que entonces se utilizaba como cebo, y a darle un valor gastronómico mediante el salazón.

La vicepresidenta afirmó que se trata de rendir un homenaje a personas que escribieron parte de la historia de Cantabria, al introducir nuevas técnicas de tratamiento de la anchoa y un nuevo concepto económico.

Gorostiaga dijo que Cantabria sigue siendo una tierra receptora de inmigrantes, que son tan cántabros como los nacidos en la región, porque llegan a la comunidad autónoma con un proyecto y "empeñan y aportan todas sus energías" al desarrollo económico y social.

La alcaldesa aseguró, por su parte, que Cantabria debía un homenaje a los salazoneros italianos, porque de su iniciativa nació una industria de la viven 1.000 personas en Santoña y 2.000 en toda la región y que crea empleo sobre todo para mujeres.

El delegado del Gobierno indicó que este homenaje es un "deber de justicia", porque los inmigrantes italianos contribuyeron de forma decidida a que la industria de Santoña sea lo que es hoy en día.

Ibáñez trasladó a los organizadores el agradecimiento de la Embajada de Italia y anunció la presencia en el homenaje del sábado del agregado político.

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