La RAE renueva el 'gran laboratorio' del idioma español

La Real Academia, que dispone de un nuevo Centro de Estudios, incorpora 17.000 modificaciones al diccionario y culmina su proceso de modernización

MIGUEL LORENCI
La vicepresidenta Fernández de la Vega, ayer, en la RAE. / EFE/
La vicepresidenta Fernández de la Vega, ayer, en la RAE. / EFE

El 'gran laboratorio' del idioma español está ya completamente renovado y a plena marcha. El Centro de Estudios de la Real Academia Española (RAE), la sala de máquinas en la que se pone a punto la lengua que comparten quinientos millones de seres humanos y cuya modernización era una necesidad perentoria para la centenaria institución que limpia, fija y da esplendor al español, es una realidad con nuevas instalaciones.

El mismo edificio acoge la Asociación de Academias de la Lengua Española y con su apertura se culmina un proceso modernizador iniciado hace medio siglo por la docta institución, que incorporará 17.000 modificaciones a la próxima edición de su diccionario.

Lo inauguró ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, junto a los titulares de los dos departamentos ministeriales que lo han hecho posible, Miguel Ángel Moratinos (Exteriores) y Mercedes Cabrera (Educación y Ciencia).

El director de la RAE, Víctor García de la Concha, y la junta rectora de la Academia agradecían con largueza a los tres miembros del Ejecutivo el esfuerzo político, logístico, y presupuestario realizado para hacer posible este Centro de Estudios de alta cualificación. Junto al Centro de Estudios de la RAE, el nuevo edificio será también la sede de la Asociación de Academias -que agrupa a las 22 academias y de la que dependen la escuela de Lexicografía hispánica y el Diccionario Académico de Americanismos- , la Fundación Rafael Lapesa, el Instituto de Lexicografía, el departamento de 'Español al día' el Banco de Datos del Español y los departamentos de Informática y Lingüística computacional.

Entre las misiones de estas instancias académicas, el desarrollo del Nuevo Diccionario Histórico, uno de los grandes retos de la RAE que, bajo dirección de José Antonio Pascual, exigirá el desarrollo de un vastísimo corpus -50 millones de registros procedentes de un conjunto de 800 obras y documentos-, la digitalización del fichero del papel y el desarrollo de un mapa de diccionarios.

Especialistas

El nuevo y moderno centro de investigación filológica libera a la congestionada y centenaria sede de la RAE de la Calle Felipe IV -a espaldas del museo del Prado- y se sitúa en un edificio totalmente actualizado y con excepcionales dotaciones cedido a la RAE por Exteriores y situado en la céntrica calle de Serrano. Se trata de la antigua sede de la Secretaría General Iberoamericana y aporta a la RAE más de 1.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas. En ella trabajan ya casi un centenar de especialistas.

García del Concha recordó como el nuevo edificio culmina un proceso de modernización iniciada hace más de medio siglo y cómo a lo largo de estas cinco décadas la RAE venía reclamando más espacio. El noble caserón neoclásico que acoge la sede histórica de la RAE fue diseñado a finales del XIX por el arquitecto Miguel Aguado de la Sierra para 21 académicos y unos cuantos trabajadores. En la actualidad son más de 40 y un centenar de colaboradores.

Futuro

María Teresa Fernández de la Vega reiteró en su alocución ante los académicos la fe y la esperanza del Gobierno en un idioma común que sirve para «entenderse», comunicarse y para construir «una geografía humana de convivencia y diálogo». Nuestro idioma es para la vicepresidenta del Gobierno «una lengua de futuro» y es ya «la segunda lengua del mundo en comunicación internacional».

Agradeció de la Vega a la RAE que haya «velado por mantener nuestra mayor riqueza por encima de consideraciones políticas o ideológicas y de coyunturas históricas», y aseguró que «la lengua es una riqueza que debe mantenerse al amparo de los avatares o los vaivenes cotidianos».