El Ayuntamiento recordó ayer a las víctimas del vapor 'Cabo Machichaco'

La sencilla ceremonia contó con la presencia de ediles y escaso público

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Una imagen del acto de recuerdo a las víctimas. / ANDRÉS FERNÁNDEZ/
Una imagen del acto de recuerdo a las víctimas. / ANDRÉS FERNÁNDEZ

Un breve responso y una ofrenda floral a los pies del monumento a las víctimas del 'Cabo Machichaco' fueron el ceremonial con que se conmemoró la trágica efeméride. Eso sucedió el 3 de noviembre de 1893 y ayer un año más el Ayuntamiento cumplió con el tradicional rito que estuvo amenizado por la Banda Municipal de Santander.

El acto fue muy breve. Al filo de las once de la mañana el primer teniente alcalde, Samuel Ruiz, y el presidente honorario de la Peña Machichaco Francisco García Palazuelos colocaron la ofrenda floral en el monumento que está situado entre de la Estación Marítima y Hotel Bahía en la calle Calderón de la Barca. La corporación municipal estuvo representada por los concejales, Isabel Gómez Barreda (Familia,Bienestar Social e Igualdad), Santiago Recio (Participación Ciudadana y Servicios Generales), César Torrellas (Cultura, Educación y Ocio) y Carmen Ruiz Lavín (Medio Ambiente) y el portavoz del Grupo Municipal Regionalista, Francisco Sierra.

Instantes antes de la colocación de la corona de laurel, el párroco de la iglesia del Cristo, Francisco Sánchez, rezó un padrenuesto por el medio millar de personas que murieron en la tarde de ese 3 de noviembre de 1893. No faltaron los maceros junto al monumento. La Banda Municipal había ejecutado desde un cuarto de hora antes varios pasadobles para animar a los ciudadanos a sumarse al acto que se cerró con la interpretación del himno nacional tras la ofrenda. Unas cincuenta personas que transitaban por la zona se pararon para participar de alguna forma de ese homenaje cuyo motivo se les escapaba.

Historia

El vapor 'Cabo Machichaco' de la naviera Ibarra, había atracado en el muelle de Maliaño para descargar diversa mercancía cuando se desató a mediodía un incendio en la cubierta que se propagó a las bodegas donde había 45 toneladas de dinamita. El fuego atrajo a las tripulaciones de otros barcos, equipos de extinción, autoridades y curiosos. Poco después se produjo la explosión de la carga. El balance fue de 590 muertos y 525 heridos. Fallecieron en el acto la mayor parte de las autoridades civiles y militares de Santander, además de bomberos, trabajadores y curiosos que se habían acercado a ver como ardía el barco, sin conocer que en sus bodegas había un arma letal.

Entre las víctimas, el capitán del 'Alfonso XIII', Francisco Jaureguizar. y unos 30 miembros de la dotación de ese buque de la Compañía Trasatlántica que coincidieron en su escala a la vuelta de Cuba con el 'Cabo Machichaco'.

Tres años después de que Santander fuese azotado por esa tragedia que conmocionó a toda España, el Ayuntamiento erigía un monumento en memoria de las víctimas. Fue diseñado por el arquitecto municipal, Valentín R. Lavin y el escultor Pedro Folgueras realizó en bronce la figura de una matrona de simboliza Santander. A escasos metros del monumento, una pequeña lápida da cuenta de la funesta historia que llenó de luto Santander e hizo correr ríos de tinta en aquella época. Las generaciones actuales poco o nada saben de ese suceso que ocasionó más víctimas que el 11-M.

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