Cantabria, cuna de uno de los mayores poetas actuales en lengua portuguesa

Fernando Echevarría, nacido en Cabezón de la Sal en 1929 y que se trasladó con su familia al país vecino a los dos años, acaba de obtener el premio Sophia de Mello

MAXI DE LA PEÑA
Fernando Echevarría. / DM/
Fernando Echevarría. / DM

Nadie podía imaginar que en la patria de Camoes, Eça de Queiroz, Pessoa, Saramago y Lobo Antunes, y en la de las antiguas colonias lusas como los brasileños Mauro de Vasconcelos, Machado de Assis y Alvares de Acebedo, o el angolano Luandino Vieira, un escritor de origen cántabro iba a ser considerado uno de los mayores poetas contemporáneos en lengua portuguesa. Fernando Echevarría, nacido en Cabezón de la Sal en 1929, hijo de padre portugués y madre española (el primer apellido en Portugal es de la progenitora), y que a los dos años se trasladó con su familia al país vecino, acaba de obtener recientemente el premio Sophia de Mello Breyner Andresen, el más importante dentro del ámbito de la poesía, y que se une a un brillante palmarés, como el premio de Eça de Queiroz (1995).

Este premio bienal, instituido en 2005 por el Ayuntamiento de San Joao de Madeira, en colaboración con la Asociación Portuguesa de Escritores, tiene el objetivo de galardonar una obra que reúna la totalidad de los libros de poesía de un autor. En la primera edición fue distinguida la antología 'O poeta na Rua' ('El poeta en la calle').

El jurado del certamen definió a Echevarría como «unas de las personalidades mayores de la literatura del presente» y decidió por unanimidad atribuir el premio Sophia de Mello Brener Andresen a 'Obra inacabada', al tener en cuenta «la alta calidad de la antología recopilada». El autor cabezonense recibió un premio económico de 10.000 euros, uno de los más elevados en Portugal en este tipo de certámenes literarios.

Publicada por Ediciones Afrontamento, 'Obra inacabada' reúne la producción poética de Fernando Echevarría en los últimos 50 años, en el que se revela, en opinión del jurado, «una poética marcada por una tensión equilibradora entre tradición y ruptura y por el trabajo del lenguaje, que capta la multiplicidad de los temas, instantes e interrogaciones existenciales».

Echevarría estudió Humanidades en Portugal y Filosofía y Teología en España. Exiliado en París en 1961, luego residió un tiempo en Argel, hasta que regresó al país luso a mediados de los sesenta donde fijaría su residencia en Oporto. Fue precisamente el hecho de hacer oposición a la dictadura salazarista por un grupo de católicos progresistas (gente de izquierda no comprometida con el Partido Comunista) el origen de la editora Afrontamento. La primera obra publicada fue 'Ao Encontro da Pessoa', de Emanuel Mounier, seguido de antologia poética de Pablo Neruda, organizada por Manuel António Pina.

Fernando Echevarría, escritor de Afrontamento «es uno de los grandes poetas portugueses», subraya el editor, José Sousa Ribeiro.

Escribirá siempre en portugués (sólo ocasionalmente utilizará la lengua española o francesa). Ha colaborado en varias revistas literarias como Graal, Eros, Coloquio/Letras, y Limiar. Su primer libro, 'Entre dos ainjos' ('Entre dos ángeles', fue publicado en 1956; le siguieron 'Treguas para el amor' (1958), 'Sobre las horas' (1963), 'Ritmo real (1971), que se presenta como un libro de arte con la colaboración plástica de Flor Campino, 'La base y el timbre' (1994). Esta primera fase de su poesía quedó reunida en un único volumen: 'Poesía 1956 - 1979' (1989). La crítica portuguesa afirmó que este volumen, en su efectiva unidad, «anticipa una tendencia que en los años 60 se ha de afirmar, por el modo como opta por la concentración verbal, por la valoración de la imagen de una sintaxis a veces elíptica que conduce a un mayor o menor aislamiento del vocablo». Fernando Echevarría empieza a ser considerado uno de los grandes de la quinta lengua más hablada en el mundo, que la hablan y escriben 250 millones de personas en el mundo, sólo por detrás del mandarín, hindi, inglés y español.

Cantabria, tierra de grandes escritores como Gerardo Diego, José Hierro, Menéndez Pelayo, Concha Espina, Pereda, Manuel Llano o José Luis Hidalgo, une a su selecta nómina a un cabezonense que es un referente en los últimos 50 años de la universal poesía portuguesa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos