Cuelgan en Youtube vídeos en los que se 'veja' a vagabundos de Cantabria

Pertechados en el anonimato que otorga la Red, varios adolescentes muestran cómo son agredidos o, en otros casos, se les ridiculiza u hostiga para que corran También abundan las piezas en las que se suceden las infracciones de tráfico

ALFONSO RUIZ

2007. Arteixo (A Coruña). Cuatro menores son detenidos por grabar imágenes en las que denigraban en un descampado a un joven que padecía una minusvalía del 40% y, a la vez, difundirlas en Internet. En el portal de moda, Youtube. El video estremecía las carnes. Apagaron cigarrillos en su lengua; introdujeron otros en su nariz; le desnudaron y mantearon. Sin piedad. Hoy, meses después, los 'machotes' están en libertad con cargos. ¿Hay más ejemplos? Sí. Tantos como cafres. Cantabria no es una excepción y, también desde hace meses, es relativamente sencillo navegar entre pocilgas de 625 líneas y pésima calidad en las que se veja a mendigos; se inmortalizan palizas; se multiplican las infracciones de tráfico o, en el mejor de los casos, se ridiculiza a un anciano o se agita a un enfermo. A un alcohólico.

Quizá el mejor de los ejemplos tenga como nombre propio a Miguel, 'El Torero'; un personaje sobradamente conocido en Santander -vaga por las calles ataviado con las ropas de Santa Claus, Manolete o, según los casos, cual arlequín/mimo anónimo-. En Youtube es una estrella. Bajo títulos tan 'sugerentes' como 'Miguel cantando en inglés' o 'Miguel y caidita en la playa', ambos firmados por el internauta 'Dieguko' (nick), puede verse cómo es insultado - «Este hombre está loquísimo, ja, ja, ja...», se escucha- o, incluso, cómo dos jóvenes se le aproximan por detrás y le derriban con ayuda de una toalla. El hecho tuvo lugar en la playa de El Sardinero. Lo presenciaron centenares de personas. Nadie le ayudó a incorporarse. Reverberan risotadas, alguna que otra frase soez y, cómo no, los lamentos del tal Miguel.

No es el único. Algo similar le sucedió a otro mendigo santanderino, apodado 'El Hare'. En su caso, hay no menos de cinco videos colgados en la Red y rubricados por varios 'nicks': AdriAZ09, Chendro23 o Fantasmaaa. El primero arguye que «es un video que está bien hecho por dos chavales de Santander un sábado de pedo». El segundo, menos locuaz, se justifica con un «Hare tirado en La Alameda». Y el tercero roza el esperpento. Persigue al tal 'Hare' a través de una calle y éste, al intentar tomar las escaleras que conducen a la calle Tetuán, cae y se estrella contra la baranda medianera a la vez que se escucha: «Mira qué hostia. He grabado la hostia del Hare, chaval. Mira, mira, que le está atacando un perro, ja, ja, ja». No miente. Al incorporarse, un pastor inglés se ceba con el vagabundo.

Todo un mundo

Las vejaciones a los mendigos sólo son una pequeña parte de las cloacas de la comunidad autónoma en Youtube. Así, y bajo el sobrenombre de 'El del Tempra', un joven firma otro video incardinado en la más vil de las repugnancias: 'Puta vieja meando en Santander', lo llama.

Otro clip, titulado 'borracho agonizando en Santander' y 'colgado' por 'Seed86', se recrea en un viandante que, ebrio y de rodillas, se afana por no vomitar en la calle del Carmen. El diálogo entre los 'cameraman' no tiene desperdicio. «Esto es de 'Impacto TV', tío (...) Mira, mira, a que pota a ese que pasa...».

La lista es infinita: 'Borrachera en Santander' (Sobraox); 'Pelea en Santander' (DxDkekoxd); 'Vuelta rápida a la rotonda de Solares' (Mykypu) -un grupo de jóvenes giran y giran en la rotonda de acceso a la capital de Medio Cudeyo provistos de carros de compra- o, por citar un último ejemplo, 'Haciendo el cabrón con coche en Eroski', de 'Maite1980'. El aparcamiento del centro comercial es su particular Suzuka. ¿Volcará o no volcará?. Esa es la cuestión. La que ellos mismos se formulan.

Sea como sea, poco hay que hacer. El responsable de la Agencia de Protección de Datos reconocía semanas atrás en el Congreso que, poco a poco, el mundo se ha convertido en un Gran Hermano donde apenas hay privacidad. Si quieren comprobarlo, dense una vuelta por Youtube. Nadie está a salvo.