El Racing espera que Pablo Álvarez se incorpore mañana

El club también confía en resolver en breve la contratación de Iriney

J. A.
Pablo Álvarez, a la izquierda, durante un entrenamiento con el Celta. / LA VOZ DE GALICIA/
Pablo Álvarez, a la izquierda, durante un entrenamiento con el Celta. / LA VOZ DE GALICIA

La idea es que Pablo Álvarez, el refuerzo para la demarcación de extremo derecho (el recambio de Jorge López), comience a entrenar mañana con el Racing, después de que Marcelino García Toral decidiese que las vacaciones terminaban el 28 de diciembre. El único inconveniente es que el Racing debe esperar a que el presidente del Deportivo de La Coruña, Augusto César Lendoiro, tenga un ratito para sentarse y plasmar sobre un papel el acuerdo al que llegó en su día con su homólogo racinguista, Francisco Pernía.

En realidad, la situación no ha variado gran cosa respecto a la de los últimos días, sobre todo después de que el representante del futbolista, José Luis Tamargo, se mostrase de acuerdo con la operación.

Todos conformes

Todo el mundo está conforme: el Racing, el Deportivo, Álvarez y su mánager. Parece ser que el acuerdo contempla la cesión del jugador por un año con una opción de compra, que el club santanderino puede hacer efectiva si se demuestra como cierta la opinión que Marcelino tiene del centrocampista asturiano. Aun hay más datos que refuerzan la posibilidad de una llegada inminente, como el que la propia selección gallega (con la Navidad llegan los partidos de combinados regionales), haya decidido o convocarle por su inmediata incorporación al Racing. También tiene su gracia que sea ésta y no el Deportivo, la encargada de anunciar el traslado de Álvarez, a quien adjudica suficiente vinculación gallega como para contarlo como suyo, a pesar de proceder del Principado.

El gran problema, a efecto de cumplir plazos, es que el Deportivo tiene convocada su junta general de accionistas los días 28 y 29 de este mes, un asunto que puede tener liado a Lendoiro. Pero todo es cuestión de que se organice y así Pablo Álvarez, una vez pasado el pertinente examen médico el pasado lunes, pueda acabar el año vestido de verde y blanco.

Una charla pendiente

Respecto al otro fichaje pendiente, el del ex céltico Iriney, tampoco hay grandes novedades. Como se recordará de capítulos anteriores, el potencial relevo del doble pivote del Racing forma parte de una negociación en la que el ex racinguista Vitolo ocupa el otro platillo de la balanza. Resumiendo la situación, Iriney mantenía un pleito con el Celta sobre su condición de libre, que reconoció la Liga de Fútbol, y la entidad gallega se comprometió a no recurrir esta decisión a cambio de una rebajita en la ficha de Vitolo. Pues bien, todo marcha por buen camino, a expensas de que los dos presidentes celebren la reunión definitiva y coincidan en el precio final del canario.

En esta ocasión, el contratiempo es que Carlos Mouriño, el máximo responsable del Celta, ha decidido pasar las fiestas en México, y tiene el regreso previsto para el próximo 5 de enero, víspera de Reyes.

Operación salida

Eso en cuanto a los fichajes; las salidas parecen algo más claras. Tras las de Samuel y Cristian Fernández, que han tomado rumbo hacia las Islas Canarias, se busca acomodo a Calatayud, el tercer portero, que ya no pinta nada en el equipo.

Otro gran desconocido, el norteamericano Szetela, es claro candidato a volver a coger la maleta antes de haberla deshecho en Santander. Ahora, cuando su etapa racinguista se resume en una vez que calentó en la banda en un partido, da sonrojo releer el currículo con que se le presentaba: «un centrocampista organizador, de buena técnica y visión de juego. No evita el contacto, lo que convierte en un hombre versátil, que puede sumarse al ataque o reforzar la defensa».

Fotos

Vídeos