Ezequiel Garay, el gran negocio

Su traspaso al Barcelona, cifrado en más de 15 millones, es el segundo mayor de la historia del club El Racing mantiene el equilibrio financiero y consigue liquidez para afrontar la próxima campaña

J. AHUMADA
Garay regresó a los entrenamientos después de una semana de baja. / CELEDONIO/
Garay regresó a los entrenamientos después de una semana de baja. / CELEDONIO

El traspaso del central argentino Ezequiel Garay al Barcelona, además de confirmar la condición de forja de grandes futbolistas del Racing, permitirá al club afrontar la próxima temporada en una buena situación económica. La venta del jugador, por quien se pagaron en su día 2 millones de euros, y por el que ahora se ingresan más de 15, es la segunda operación en importancia en toda la historia de la entidad. Sólo el fichaje del delantero Nicola Zigic, que obligó al Valencia a pagar 18 millones de euros, supera el negocio que ha generado Garay.

Para un equipo de las características del Racing, que cada temporada se ve obligado a cuadrar las cuentas poniendo en circulación a sus mejores futbolistas, los números no han podido reflejar un saldo mejor, sobre todo teniendo en cuenta que todavía está disfrutando de las rentas que dejó Zigic.

A pesar de que, por algún motivo, el Racing no incluyó en su contabilidad la inyección de dinero recibida por el serbio, el balance del pasado ejercicio terminó con un ligero superávit, una vez restado el coste de sus refuerzos. Tras colocar a Garay en el Barcelona, y a pesar del mordisco que se llevará el Newell's Old Boys (un quince por ciento), el club, además de equilibrar sus capítulos de ingresos y gastos, dispondrá de la liquidez precisa para afrontar con mayores garantías la próxima temporada.

Fichajes y ganancias

La gestión de la actual directiva del Racing será recordada por los enormes beneficios derivados de una acertada política de fichajes: los 33 millones de euros que suman los traspasos de Zigic y Garay no admiten comparación con los ingresos obtenidos en operaciones semejantes por anteriores responsables.

Ya en los tiempos en que la familia Díaz controlaba el club, la compraventa de futbolistas suponía uno de los principales cauces para asegurar la solvencia año a año. Munitis, Mellberg, Salva o Víctor fueron claves para mantener la actividad en el equipo. Los primeros años en que el Racing fue incapaz de colocar bien en el mercado a sus hombres generaron un déficit que fue creciendo con el tiempo como una bola de nieve, y que colocó al Racing al borde del precipicio.

Garay, a lo suyo

Ajeno a todo esto -al menos simulando estarlo- el protagonista de toda la operación, Ezequiel Garay, regresaba ayer a los entrenamientos después de una semana de baja debido a una gastroenteritis aguda. «Uno -él- sabía que había algo, pero uno tiene que seguir pensando en el Racing. Lo que sea que se hable entre clubes o entre representantes, uno lo tiene que aceptar, pensar en el Racing y seguir progresando, nada más».

Aseguró Garay que nunca estuvo al tanto de las negociaciones -«de eso no sé nada; eso lo maneja mi representante»- como también despachó en un momento sus problemas de salud, por los que llegó a desvanecerse en el vestuario y que movilizaron a los servicios médicos del Racing. «La verdad es que tuve una semana bastante jodida. Estuve con una gastroenteritis bastante fuerte, que me dejó noqueado. Ahora uno está entrenándose poco a poco e intentando recuperar el ritmo de vuelta».

Esa vuelta puede llegar este mismo domingo frente al Atlético de Madrid en los Campos de Sport, si es que Marcelino, el técnico, opina que Garay ya está en condiciones de jugar. «Estoy entrenándome poco a poco, integrándome poco a poco, y si el míster cree que yo puedo entrar, obviamente que yo voy a aprovechar esa oportunidad».

El presidente del Racing, Francisco Pernía, también jugó ayer al despiste, resistiéndose a hacer oficial la venta del central. Eso sí, admitió que le «sorprendería» que no acabase en el conjunto blaugrana. «El Barcelona está interesado en Ezequiel Garay y el Racing está hablando con el Barcelona. Me sorprendería que se fuera a otro equipo que no fuera el Barça a partir de julio».

Pernía insistió en que el Barcelona «está muy bien posicionado» para contratar a Garay, ya que «es el primero en la parrilla de salida». Bien lo sabría después de haber mantenido una reunión en la ciudad condal con su homólogo barcelonista, Joan Laporta.