«En la cantera hay jugadores que pueden llegar a Primera»

Marcelino respondió a las preguntas de los aficionados en una charla celebrada en el Palacete del Embarcadero

J. A.
Marcelino, en su intervención. Debajo, el público. / DANIEL PEDRIZA/
Marcelino, en su intervención. Debajo, el público. / DANIEL PEDRIZA

Todo lo que huele a Racing interesa. Ayer volvió a quedar claro cuando el público abarrotó el Palacete del Embarcadero, donde se expone la muestra 'Siempre Racing', para escuchar al técnico del equipo, Marcelino García Toral, y charlar con él. Fue la primera de las actividades paralelas organizadas con motivo de esta exposición, y acabó en ovación al entrenador.

Poca presentación necesitó Marcelino, el estratega que ha convertido en ganador a un equipo por el que pocos apostaban un duro a comienzo de temporada.

Solo ante el auditorio, respondió a todas las preguntas que se le plantearon. Cuestiones tanto técnicas y deportivas como personales, porque la popularidad del míster del Racing es comparable a la de los mejores jugadores que están a sus órdenes: ya firma tantos autógrafos como Munitis.

Opiniones y recuerdos

Ofreció su opinión sobre la marcha del equipo en la Liga y en la Copa del Rey, sobre sus ilusiones y sus expectativas; también habló de todos los cambios que ha experimentado el mundo del fútbol desde los años en que él se calzaba las botas, al igual que de la transformación de la propia ciudad, comparándola a la que él conoció en su época de racinguista.

Hubo quienes afinaron más, como el numeroso grupo de entrenadores -entre ellos los de las secciones inferiores del Racing, que han hallado en él a un maestro- que se interesó por aspectos más específicos, como los sistemas tácticos o la metodología de los entrenamientos.

Y al final, lo que no puede faltar, la chavalería. «En esta cantera hay jugadores que pueden llegar a Primera División», dijo, mientras cada joven futbolista pensaba que él podía ser uno de esos elegidos.

Si con esta exposición el Racing pretendía acercar el club a la gente, lo logró. Ayer nadie dudaba de que Marcelino había llegado hasta el corazón.