«¿Smolarek? No sabemos dónde está»

El internacional polaco regresó a Santander con un día de retraso tras el encuentro de su selección Después del entrenamiento, cuando Marcelino preguntaba por su paradero, llegó y se puso a correr

J. AHUMADA
Smolarek, listo para saltar al campo / DM/
Smolarek, listo para saltar al campo / DM

Había terminado el entrenamiento en La Albericia casi dos horas antes. Al igual que todos los viernes, tocaba rueda de prensa de Marcelino. Como viene siendo habitual antes de un partido, el técnico repasaba la lista de bajas que, en esta ocasión, como en tantas, merma las posibilidades de su convocatoria. «Garay, creemos que sí, que va a llegar seguro; Jorge (López) ha tenido un contratiempo y es duda hasta mañana (por hoy). Luego también tenemos a Tchité con un problemilla, a Pablo Álvarez con molestias en el cuádriceps, Smolarek, que no sabemos dónde está ». Aunque parezca mentira, no era una forma de hablar. El entrenador no tenía ni idea de lo que había sido del polaco, convocado con su selección para enfrentarse a la República Checa el pasado miércoles (ganó 2-0), y con quien se contaba para el jueves.

Desapariciones

El técnico se fue calentando conforme se le preguntaba por la actitud del delantero internacional. «Esto no es ni grave ni no grave. Es algo que tiene que valorar el club, no el entrenador. El entrenador entrena a los que tiene a su disposición y no entrena a los que no están a su disposición, ya sea por motivo de una lesión o por cualquier otro motivo», explicó.

No disimuló que la falta de noticias de Smolarek no le hacía ni pizca de gracia, aunque no se atrevió a tacharle de la lista para el partido de mañana. «No, no está borrado, pero está claro que si juega es por obligación, porque no podemos contar con Tchité. Si no, no voy a poner a un futbolista que ha perdido el entrenamiento del jueves y del viernes».

Si por algo se caracteriza el míster, y se puede comprobar después de cada partido, es por su norma de lavar en casa la ropa sucia. Jamás critica en público a sus jugadores, entre quienes reparte los laureles, mientras él se carga con las culpas. Quizás por eso rebajó enseguida el tono al referirse a los novillos de Smolarek y se inventó una posible disculpa. ¿Un exceso de celo patriótico? ¿Las consecuencias de una antigua dolencia? «Si yo lo supiera daría una contestación. Es un tema de rendimiento y compromiso y competitividad. Y también debemos tener en cuenta el tema de que tuvo una lesión que quizás le haya roto el ritmo, y siempre, después de una lesión, sobre todo muscular, cuesta mucho adaptarse o adquirir el mejor nivel. No sé».

Obligaciones

En todo caso, «cualquier futbolista que esté útil tiene que ir con su selección, salvo que él llegue a un acuerdo con el entrenador para no ir. Pero me parece que la obligación del club siempre es dejarlo ir. Creo, tampoco estoy muy al tanto de esos temas. Creo que es la obligación del equipo. Incluso habiendo una lesión, tiene que dejarlo ir si así lo estima oportuno el seleccionador o la selección correspondiente».

Y así zanjó el asunto hasta que volvió a repasar las bajas. « Jorge, Tchité, más los lesionados con que ya contábamos, luego tenemos uno de tournée ». Fue decirlo y aparecer Ebi Smolarek, vestido de corto. Y se puso a trotar alrededor del campo. «¿Está corriendo? Pues mejor. Entonces está de tournée alrededor del campo», exclamó.

Excusas

En ese momento, volvió a aparecer ante los periodistas la versión más amable de Marcelino. «El tema de Ebi es un tema a lo mejor de enlaces o yo qué sé, porque tampoco estoy al tanto. Creo que lo importante es tener a todos los futbolistas disponibles para que compitan entre ellos para luego jugar».

El club aún no tiene versión oficial de lo sucedido y no es probable que la ofrezca antes del partido contra el Atlético. Mejor, así el desaparecido tiene un par de días para inventarse una buena excusa.