Soboleva regala un récord del mundo a Valencia

La rusa bate por segunda vez este año la plusmarca de los 1.500

F. MIÑANA

El momento estelar del Mundial fue la final femenina de 1.500. Yelena Soboleva inscribió el nombre de Valencia en la tabla de los récords. La mediofondista rusa completó una formidable temporada invernal con su segunda plusmarca mundial en esta distancia. Un mordisco de 34 centésimas al tope que fijó el 10 de febrero en Moscú, en los campeonatos nacionales en los que también batió el récord ruso de los 800 (1:56.49). Anteriormente también se había apropiado del de la milla (4:20.21). Pero lograr esta gesta en un Mundial eleva notablemente la categoría de esta atleta.

Soboleva no estuvo sola en su camino hacia el récord del mundo (3:57.71). Yuliya Fomenko también fue en cabeza hasta la penúltima vuelta y se marchó con una medalla de plata y su marca personal. La verdad es que la carrera tuvo premio para las cinco primeras. La etíope Gelete Burka, bronce, hizo un nuevo récord de África; Maryam Yusuf Jamal, de Bahrein, cuarta, el de Asia, y la búlgara Daniela Yordanova, quinta, el de su país.

Impresionó

La plusmarquista mundial impresionó. El público que presenció su exhibición desconoce que esta atleta estuvo muy cerca de dejar el atletismo . Harta de ver triunfar a las demás pensó en la retirada, pero su entrenador logró convencerla de que era capaz de ser una grande de este deporte. Soboleva había vagado de un lugar a otro. De su Bryansk natal a Moscú y nuevo regreso a casa. Hasta que su entrenador, Matvey Telyatnikov, y su representante, Aivar Karotamm, lograron disuadirla.

Soboleva ha llegado a la cima mundial pese a que el destino parecía desviarle del atletismo. Porque llegó a este deporte por casualidad. Lo suya, de niña, cuando era colegiala, era la gimnasia. Su profesora la convenció para que disputara una carrera de cross y desde entonces nunca dejó de correr. De correr y de estudiar. Porque la atleta rusa siguió con sus estudios hasta completar una carrera fuera del deporte.

El sudanés precoz

La otra sensación de los campeonatos fue Abubaker Kaki Khamis. El sudanés se proclamó campeón del mundo de 800 con sólo 18 años. Un atleta júnior en la cúspide. Este joven prodigio corre con una soltura pasmosa. Los especialistas ven en él a la nueva estrella del medio fondo. El nuevo Wilson Kipketer, el nuevo Huicham El Guerrouj. Kaki dominó la final como lo hacía el inolvidable ochocentista danés, tirando en cabeza desde el primer metro al último. Hace una semanas batió ya el récord del mundo júnior de 1.000 metros (2:15.77).

Otra atleta que hace historia en los Mundiales 'indoor' es Natalya Nazarova. La rusa, que ganó con el relevo el 4x400, igualó a María Mutola en número de títulos: siete. Nazarova estuvo a punto de robarle ese privilegio a la mozambiqueña. Una hora antes entró a una centésima de su compatriota Olesya Zykina en la final de 400.