«Torrelavega es la catedral y la referencia folclórica de Cantabria»

Se le considera el mayor innovador de la canción montañesa y es un aficionado al flamenco

MAXI DE LA PEÑA
Benito Díaz, 'El Sarruján de Carmona'. / JOSÉ LUIS RAMOS/
Benito Díaz, 'El Sarruján de Carmona'. / JOSÉ LUIS RAMOS

El Coro Ronda Garcilaso cambió su vida y durante catorce años fue su voz solista

Suena un politono de su móvil. Es su poderosa voz cantando 'Carretera de Carmona'. Vive una jubilación dorada: goza de buena salud, no se aburre, ensaya con tres coros y la gente le aprecia por su bonhomía. Lo ha sido todo y todavía canta en algún acontecimiento especial, como lo hizo ayer en el III Festival de la Música Popular de Cantabria celebrado en el Palacio de Festivales de Santander. Con 'Panín' (un niño d e 9 años), 'Cote' y 'El Malvís' compartió escenario como uno de los cuatro tenores de la canción montañesa. El folclore ha sido su vida y es considerado uno de los mejores cantadores cántabros de la historia. Le apodan 'El Sarruján de Carmona' pero su nombre verdadero es Benito Díaz.

-'En el pueblo de Carmona, ventanales y corredores...'

-'De la ventana más alta cayeron los mis menores'. ¿La conoce? Es la primera canción clásica de mi pueblo. Luego salieron más como 'La pasá', 'Carretera de Carmona', 'Adiós pueblo de Carmona'. Donde nace uno es donde quedan los recuerdos más frescos. A los 9 años fui sarruján de mi padre en El Cueto de la Concilla, en Sejos. Un sarruján era el ayudante de un vaquero, como un monaguillo del cura.

-Un duro trabajo para un niño.

-Sí que era la vida muy dura. Éramos ocho hermanos y había que echar una mano. Fíjese, un chaval de 9 años cuidando las vacas, y hoya esa edad apenas salen del portal de su casa. Lo que he sido no tiene por qué disgustarme. Manuel Llano escribió un gran libro titulado 'El sarruján de Carmona', un oficio de entonces. Según las más viejas del lugar aseguran que Llano nació en Carmona, de donde era su padre, no en Sopeña.

-Cómo se canta la tonada montañesa?

-Hay que distinguir entre tonada y canción. La tonada es más corta, mientras que la canción consta de verso y estribillo. No está definida un estilo verdadero y yo siempre he cantado a mi estilo, siempre dentro de la pureza de la canción que se se conserva en Torrelavega, en Cabuérniga. Pero también canto una pasiega o una purriega.

-¿Cuál es la diferencia?

-La diferencia está en la caída de la entonación. Las tonadas y las canciones son la base esencial del folclore cántabro, y siempre se ha interpretado 'a capella' por los hombres y con pandereta por las mujeres. Ahora bien, Pedro Madrid y Chema Puente me enseñaron que la canción montañesa se podía cantar con el rabel, aunque con una tonalidad más baja. La 'toná' es muy brava, con la tesitura alta y la nota sostenida.

-¿Está abierto a innovaciones?

-A mí me gusta lo puro. Me parece mal las innovaciones en las canciones que ya están grabadas porque se corre el riesgo de deteriorarlas y convertirlas en pasodobles o chascarrillos. Va a ser un lío para los que vienen detrás porque no van a saber distinguir lo que es auténtico y lo que no lo es. En cambio estoy abierto a innovaciones con repertorio nuevo.

-¿Es verdad que canta flamenco?

-Soy un admirador del flamenco y siempre me han gustado Camarón de la Isla, José Menese, Antonio Mairena o Manolo Caracol. He grabado una colombiana, un palo de ida y vuelta. Pero sólo me lanzo a cantar flamenco entre amigos. Me gusta todo lo que sea folclore.

-Le llaman 'el maestro'.

-He creado una escuela con el Dúo Cantabria. Fue una innovación con las pandereteras Beatriz y Begoña sin perder la pureza. Era como un Coro Ronda Garcilaso en formato pequeño. En las escuelas de folclore de Cartes y Santander tuve doce alumnos que les enseñé todo lo que sé. He aportado algo al folclore, pero no creo que llegue a tanto, eso lo dice gente que me quiere bien y se lo agradezco. He tenido que ganarme la vida como tantas personas de lechero en Santoña, de pinche de camarero en Liérganes, de camionero y terminé de administrador de lotería en Torrelavega.

-Todo empezó con el Coro Ronda Garcilaso.

-Entré en el 'Garcilaso', que dirigía Pepín del Río, por unos amigos. Nunca les había visto cantar en directo. Quintana, el de los bolos y Aquilino Ceballos me oyeron cantar. Fui al local de ensayo y me hicieron una prueba de voz, con varios tonos. Pepín me preguntó que si podía debutar con ellos. Corría el año 1967 y lo hice en Torrelavega. Canté al descanso como solista una tonada. Fue tal el alboroto entre el público que tuve que repetir. Torrelavega es la catedral y la referencia folclórica de Cantabria. Estuve catorce años como voz solista en el coro y con la agrupación viajé por toda Europa, desde Gales a Bonn.

-¿Por qué decidió fundar con Ernesto Perales el Dúo Cantabria?

-Salió de la casualidad. Me querían llevar a México a cantar y como solo no quería porque me gusta más estar en grupo, dije que si no iba mi amigo Ernesto Perales no viajaba. Y allí fuimos. El Dúo Cantabria fue una ocurrencia de Ernesto. A México fuimos cinco veces, pero como tenía una pollería en Torrelavega, y era el negocio que daba de comer a la familia, tuvimos que suspender las actuaciones en aquel país. No se puede vivir de la música folclórica, así de sencillo.

-Viajaron mucho.

-Ya lo creo. También fuimos a Guatemala y a todas las casas regionales de Cantabria, menos a la de Barcelona.

-Crearon un estilo y colaboraron buenos amigos.

-Nuestro estilo fue copiado por otros y eso es un motivo de satisfacción. En nuestros discos están grabados Masio el de la Hayuela, Pedro Madrid o Colás, el de Mazcuerras, que no tenían grabaciones, como mucho de radio.

-Un recuerdo especial.

-Participé en un concurso en el Teatro Campoamor de Oviedo en el año 2000 y allí sonaron por primera vez el pito y el tambor con Nando y 'El Caudillo', el rabel con Chema Puente y la pandereta con Begoña Lozano. En cada eliminatoria me acompañaba de un instrumento.

-La lírica es técnica y facultades. ¿Podría intentarlo un cantante folclórico como usted?

-No lo creo. La ópera y la zarzuela son otra galaxia y se requieren voces diferentes. No llegaría a cantarlo, en cambio con la copla y el flamenco me defiendo bien. Pero también le digo que los líricos podrían cantar lo nuestro pero se perdería el sentimiento.

-¿Qué opinión tiene de Aurelio Ruiz y 'El Malvís de Tanos'?

-Han sido piezas claves en el folclore. Ellos y muchos más. El verdadero artífice ha sido el Coro Ronda Garcilaso. Luego ha habido muchos cantadores anónimos muy buenos, y gente como Chuchi García Preciados que han difundido el folclore de Cantabria. Todos hemos contribuido a que se mantenga viva la música tradicional.

-¿Cantar con influencias asturianas está mal conceptuado por usted?

-Si vives en el límite con Asturias es lógico que se te pegue. En sí, la canción montañesa es muy dura de cantar, hay que mantener el registro alto. Tanea, el grupo de los hermanos Agüeros, interpretan canciones asturianas y montañesas y es su estilo, no todos vamos a hacer lo mismo. Les criticaría si cantaran mal.

-Me comentó Lines Vejo que le admira como cantador.

-Tengo previsto ir a Caloca y estar con ella. Lines es entrañable y ha logrado mantener la tradición del romancero y la pandereta. Me gustaría meter a Lines en un próximo disco mío porque es una maestra.

-¿Se siente reconocido?

-Por las instituciones, no, pero el público siempre me ha reconocido y ha sido el verdadero artífice de lo que he sido.

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