¡Marcelino quédate!

Dos mil aficionados y el presidente de Cantabria pidieron al entrenador que siguiera en el equipo El Gobierno regional brindó un homenaje al Racing por su histórica clasificación para la UEFA

S. E.
Todos los protagonistas de la noche en el fin de fiesta de la gala-homenaje. / A. FERNÁNDEZ/
Todos los protagonistas de la noche en el fin de fiesta de la gala-homenaje. / A. FERNÁNDEZ

La de ayer pasará a la historia como otra de las noches mágicas de esta temporada. Es cierto que la del domingo, día 18, fue la inolvidable, pero es que en ella la improvisación dejó muchas cosas por hacer y por decir. Ayer, en el homenaje que el Gobierno de Cantabria y más de 2.000 aficionados, tributaron al Euro-Racing fueron muchos los que se desquitaron, sobre todo el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla y la afición racinguista, que le pidieron a Marcelino que continuase en el equipo.

A las 20.30 horas y con el «ayer te vi que subías...» a ritmo de gaitas, los jugadores y cuerpo técnico del conjunto verdiblanco hicieron su entrada en la Sala Pereda del Palacio de Festivales de Santander. Los dos mil aficionados se pusieron en pie para recibir a los héroes de una histórica clasificación para la UEFA, que subieron al escenario. No estaban todos. Se echó de menos a Smolarek, a Garay, a Coltorti, a Iván Bolado y al ya mítico Tchité. Todos vestidos con traje negro y corbata verde, como no podía ser de otra manera, que todos combinaron con zapatos salvo el benjamín Sarmiento que lo hizo con unas alpargatas, eso sí negras.

En nombre de todos habló el míster. Marcelino, en su línea, volvió a quitarse protagonismo y pasarle este a sus jugadores. Cuando los jugadores bajaron del escenario y se dirigieron a sus asientos, pisó el escenario el anfitrión del homenaje (así le bautizó la presentadora de la gala), el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, con una bufanda de la Peña Bella Tierruca al cuello. Tras dar una calurosa bienvenida, Marcano se hartó de dar gracias. A todos: a los jugadores del Racing, a sus técnicos y directivos, a los empleados del club, a los aficionados, a los medios de comunicación, a sus compañeros del Gobierno de Cantabria...

Fuente de Cacho

Y entonces hizo su aparición el coro Ronda Garcilaso para interpretar ese himno oficioso que es la 'Fuente de Cacho'. El público empezó a animarse, aunque a los jugadores todavía les costaba soltarse. Algunos de los más carismáticos subieron al escenario y explicaron sus sensaciones tras conseguir una plaza en la UEFA y lo increíble que fue la celebración después del partido, tanto en el campo como en el ayuntamiento. Pero de la fiesta que se 'pegaron' después no dieron ni una pista. Primero hablaron Pinillos, Moratón y Oriol y después después les tocó el turno a Duscher, Toño y Serrano. Entre un trío y otro el que se subió al escenario fue el jefe de comunicación del Racing, Alberto Aparicio, para hacer un breve repaso de la historia de un club «pionero», dijo. También hubo un 'momento emoción' cuando en la pantalla gigante aparecieron las mejores imágenes de la noche del domingo y otras importantes de esta temporada, con una banda sonora muy especial: la Fuente de Cacho interpretada por el tenor Juan Carlos Gago.

Y como no un 'momento relajación' con el Chiki-Chiki del Racing, que animaron sus autores, los periodistas Álvaro Machín y Marcos Menocal. Si ya saben eso de: uno, Fuente de Cacho; dos el Marcelino; tres, el Sardinero; y cuatro el Racing-gol.

Munitis, Colsa y Luis Fernández, pusieron fin a las intervenciones de los jugadores. La maestra de ceremonias de la gala presentó a Munitis como el 'dios del racinguismo' y el público se puso en pie. Se oyó entonces lo de illa, illa, illa, Munitis maravilla.

'We are the champions'

El grupo de música moderna Momo le puso marcha al homenaje. Aunque Órteman no parecía estar disfrutando mucho del número musical, Jonatan y Sarmiento si que empezaron a mover la cabeza con el 'I want it all'. Pero la locura se desató cuando llegó el 'We are the champions'. El público, los jugadores y hasta las autoridades cantaron y bailaron con 'La Reina'.

Antes de que Miguel Ángel Revilla cerrase el acto se entregaron dos placas. La primera a Francisco Pernía (se la dio el presidente de las peñas); y la otra, para Marcelino. El encargado de dársela, junto con un abrazo de los que ahogan, fue Revilla. El presidente, aún sin voz «por haber cantado 30 o 40 veces la fuente de Cacho la noche del domingo», fue capaz de mandarle un mensaje claro y directo al entrenador del Racing: «Marcelino, haz caso a tu madre y al presidente de Cantabria y quédate aquí».

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