Gracias por ser Miriam

La joven cántabra, galardonada con el premio 'Christian Pueschel'

G. S.
Miriam Flórez Troncoso, de 31 años,  trabaja en la Clínica Mompía de Cantabria y tiene síndrome de Down. / DM/
Miriam Flórez Troncoso, de 31 años, trabaja en la Clínica Mompía de Cantabria y tiene síndrome de Down. / DM

«Si yo no tuviera síndrome de Down no sería yo, no sería Miriam... Y otra vez dije a mis padres: 'Gracias papá, gracias mamá por haber nacido yo». Con estas palabras, la joven cántabra Miriam Flórez Troncoso cerró su ponencia hace un año en el I Congreso Iberoamericano de Síndrome de Down celebrado en Buenos Aires. Su presencia como ponente quería servir de estímulo, de ejemplo a seguir por la superación permanente de la joven cántabra.

Un año después, la superación de Miriam va a tener un reconocimiento mundial. Y es que el trabajo y la vida de la joven le han convertido en referencia para aquellas personas que tienen alguna discapacidad. Esas 'ganas de vivir' y la colaboración permanente de Miriam en todas las actividades de la Fundación Síndrome Down han sido claves para que el Congreso Nacional Síndrome de Down de Estados Unidos, la más importante asociación de aquel país sobre dicha discapacidad, la considere «una auténtica líder» y le haya concedido uno de los dos premios Christian Pueschel Memorial Citizen Awards que se entregarán en la 36ª convención anual que se celebrará el próximo 12 de julio, en el Seaport World Trade Center de Boston.

Miriam -de 31 años y trabajadora de la Clínica Mompía de Cantabria- protagonizará tres intervenciones en el congreso de Boston. Ella será la encargada de dar la bienvenida a los 2.500 asistentes a las jornadas. Además, participará en una mesa redonda junto a otros tres chicos, con los que intercambiará impresiones sobre su experiencia laboral. Por último, ofrecerá para el grupo de habla hispana la ponencia titulada «Ésta es mi vida».

Durante el congreso también intervendrán los padres de Miriam, Jesús Flórez y María Victoria Troncoso, así como su hermano José Carlos, médico e investigador del Mass General Hospital, adscrito a la Universidad de Harvard. Jesús Flórez, catedrático de Farmacología de la Universidad de Cantabria, y María Victoria Troncoso, presidenta de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria, también han sido invitados a participar como ponentes en el congreso por su intensa y reconocida labor formativa, investigadora y asistencial en el ámbito del síndrome de Down. Ambos crearon en 1982 la Fundación Síndrome de Down de Cantabria y han sido pioneros en desarrollar y divulgar programas que han mejorado la vida de las personas con esta discapacidad. Han diseñado un método de lectura y escritura, han extendido la atención temprana, han impulsado la integración escolar y han desarrollado la investigación de las bases neurobiológicas del síndrome de Down. Por estas y otras aportaciones ambos recogieron en el año 2006 el premio Christian Pueschel de Investigación. El próximo día 12 de julio en Boston, las gracias que en su día Miriam dio a sus padres «por haber nacido yo» se trocarán en un «gracias por ser Miriam».