Exhibición en Viena

Los hombres de Luis Aragonés disfrutaron de su victoria ante los de Hiddink en la semifinal de la Eurocopa. / AFP/
Los hombres de Luis Aragonés disfrutaron de su victoria ante los de Hiddink en la semifinal de la Eurocopa. / AFP

España ya está en la final. Con una justa victoria, con una exhibición de buen juego en el Ernst Happel de Viena. La selección de Luis Aragonés regresa a lo más alto, a un peldaño que casi se nos había olvidado. Y se ha colado ahí gracias a su calidad, a su capacidad para plasmar un fútbol perfecto sobre el césped. Pero el encuentro de ayer arrancó igualado. Con Guus Hiddink a la cabeza, Rusia ya había aprendido la lección tras la goleada sufrida en el primer partido. Sabía cómo tenía que hacer frente a España y lo hizo. Se afanó en quitarle el balón. Y lo consiguió, como demostraron las estadísticas de la posesión. El esférico estuvo muy repartido. Además, los defensas rusos se mostraron muy atentos atrás, con un repliegue rápido para evitar que los delanteros españoles no les sorprendiesen al contragolpe. En cierta medida, Torres, Silva y el resto no pudieron explotar su principal arma: la velocidad. Pero todo varió con la lesión de Villa y la entrada de Cesc Fábregas. Luis Aragonés colocó más hombres en el centro del campo, con gran capacidad para tocar el balón. Además, cambió de banda a Silva e Iniesta. El juego de España, de esta manera, mejoró. Empezó a controlar el partido, una semifinal que no se nos podía escapar. Y no se escapó a pesar de que Pavlyuchenko estuvo a punto de adelantar a los rusos. Pero Casillas, como siempre, estuvo muy atento. Arshavin, por su parte, estuvo desaparecido.

En la segunda mitad, España dio un golpe en la mesa. Salió decidida a ganar. Cesc, Xavi, Iniesta y Silva se hicieron los 'amos' del encuentro.Y en una gran jugada de Iniesta, Xavi, que llegó desde atrás, adelantó al cuadro de Aragonés. Akinfeyev no pudo hacer nada. Después, Aragonés sustituyó a Xavi Hernández por Xabi Alonso y a Torres por Güiza. Buscó hombres de refresco, que cambiasen la cara al partido y apuntillasen a Rusia. Y el guión se escribió como esperaba el 'Sabio' de Hortaleza. El equipo adelantó líneas y la máquina del fútbol arrancó. Al contragolpe, sentenció la semifinal. España controló el encuentro con autoridad y, de la misma forma, se ha plantado en la final. ¿Mi pronóstico ante Alemania? Es incierto. Veo una final muy igualada, pero yo confío en que la selección pueda ganar.