«'Placer contra placer' es un observatorio de la vida»

Juan José Millás y Gemma Nierga presentan el nuevo libro del autor santanderino en un acto que tendrá lugar hoy en la Librería Gil

MAXI DE LA PEÑA
El santanderino Jesús Ruiz Mantilla. / DM/
El santanderino Jesús Ruiz Mantilla. / DM

«Es un libro raro de catalogar, una 'paja mental', una memoria personal, un ensayo, un observatorio de la vida». De esta curiosa manera se refirió el escritor y periodista santanderino Jesús Ruiz Mantilla (Santander, 1965) a su nueva obra 'Placer contra placer' que será presentado hoy por el escritor Juan José Millás y la periodista Gemma Nierga en la Librería Gil, en los soportales de la Casa Botín de la Plaza de Pombo. «Me hace gracia que un libro mío sea presentado en una calle de mi ciudad; además la gente no se sentirá agobiada dentro de la librería», dijo.

'Placer contra placer' puede servir para gente que tiene «una vida que no espera y un hueco para algunos momentos placenteros», aseguró Ruiz Mantilla que ejerce el periodismo en El País desde 1992.

En la contraportada del libro, la editorial Aguilar sugiere que este ameno libro aborda la búsqueda de la felicidad a través del placer, las contradicciones y los precios que se deben pagar para conseguirla, el regusto de paladear unas raciones en una barra o exquisitices en un buen restaurante, el viaje improvisado y sin fecha de regreso, compartir un desayuno y hacer planes conjuntos en familia, extasiarse ante un concierto singular. Pero como todo en la vida, existen una serie de contrapartidas que provocan que esa felicidad sea efímera y transitoria.

Ruiz Mantilla alude a «la felicidad compartimentada» y opina que cuando se produce no se debe dejar pasar: «Hay que registrarlo en la memoria y no tenemos que dejar estos instantes pasen delante de nuestras narices. Al reflexionar y recordar estos momentos, podemos ser un poco más felices».

Gran bufé cultural

El prisma de Ruiz Mantilla es certero: en estos tiempos se asiste a un gran bufé cultural. «Hay un eclecticismo, que está muy bien, porque no existe una tendencia clara, y esto da pie a que la gente pueda elegir lo que más le gusta. Nos define esta época frente a otra (la del franquismo) en la que había hambre física y espiritual, con un vacío enfermizo», reflexiona.

El periodista y escritor plantea que no es obligatorio verlo todo y que sería deseable que existiera un faro o un guía. Ruiz Mantilla arrima el ascua a su sardina y cree que deben ser los medios de comunicación los que se conviertan en ese deseado faro. ¿Cómo? El autor de 'Placer contra placer' da un paso atrás ante las dudas generadas por su interlocutor. «Estoy de acuerdo, no es bueno ejercer un 'sacerdocio mediático' y no toda la crítica es limpia. Cada persona debe elegir lo que quiere».

En esta época del consumismo cultural, está el contraplacer del aburrimiento. «El mayor aburrimiento suele provenir de la vaciedad, de lo hueco, de la banalización a la que muchos artistas arrojan su trabajo. De los artistas pretenciosos que adornan los mensajes con retórica decorativa para esconder la falta de autenticidad». El autor se está refiriendo sin género de dudas a lo que vulgarmente se denomina 'culturetas'.

En este interesante capítulo sobre el tedio y engolamiento de la cultura, Ruiz Mantilla critica a todas aquellas propuestas «que niegan el diálogo con el lector, con el público, que le obligan a tragarse todas las respuestas sin lanzarles ninguna pregunta que les excite la imaginación, eso suele ser muy propio de los intelectuales extremos, los que lo tienen todo tan claro que uno llega a preguntarse por qué no se han dedicado a otra cosa, a ejercer el sacerdocio, por ejemplo».

Traumas y alegrías

Sobre la familia, al que dedica un capítulo, afirma que «no existe nada más placentero porque es el seno de las traumas y las alegrías». La contrapartida la encuentra «en esos insoportables compromisos familiares, como la boda de una prima cuarta». Pese a todo, reivindica al mundo anglosajón donde existe poco apego a la familia.

Jesús Ruiz Mantilla trabaja en El País desde 1992, diario en el que actualmente forma parte de la redacción de 'El País Semanal', columnista de la sección de Madrid y asidua firma en otras secciones como Cultura y Babelia, donde ha escrito durante años sobre música, cine y libros. También es colaborador del programa de radio 'La ventana', dirigido por Gemma Nierga en la Cadena SER, donde se hace cargo de 'La Guía del Bon Vivant'. El espacio radiofónico será emitido hoy desde La Magdalena. El autor santanderino ha publicado cuatro novelas: 'Los ojos no ven', una intriga con el mundo de Dalí de fondo; 'Preludio', la historia de León de Vega, un pianista obsesionado con los 24 preludios de Chopin; 'Gordo' por el que consiguió el prestigioso premio Sent Soví de literatura gastronómica, y 'Yo, Farinelli, el capón', donde explora la biografía del mayor cantante castrado de todos los tiempos.