«Hablaré con mi cierva roja y brindaremos»

S. L.
Eguizabal cree que la noticia es un «bombazo». / DM/
Eguizabal cree que la noticia es un «bombazo». / DM

De estudiar Medicina a 'vivir' en una cueva. Sin moverse de Ramales de la Victoria donde nació en 1957. Joaquín Eguizabal Torre, 'Pencho', es un enamorado de su profesión desde hace casi tres décadas. Es el guía de la cueva Covalanas de Ramales, un trabajo que es un viaje a los orígenes de la humanidad y a la oscuridad. Ayer, Joaquín no ocultaba su satisfacción. Tan claro como que «algo suyo» ha obtenido un reconocimiento mundial. Eguizabal es coautor de una monografía de la cavidad, junto a Marcos García Díez, doctor en Prehistoria.

-Un día muy especial..

-¿Cómo no! Es un día único. Estoy como si hubiera parido. Llevo 25 años enseñando esta cueva, disfrutando con ella mañana y tarde. Viendo a la gente cuando la visita, cómo salen ensimismados, maravillados, perplejos y sobrecogidos.

-¿Habrá celebración?

-Claro que sí. Ahora mismo voy a salir como mi mujer a tomar el aperitivo y a celebrarlo. Además, Sara está también conmigo como guía de Covalanas. Y esta noche iremos al acto de Puente Viesgo y los 'cromañones' de Ramales nos juntaremos con los compañeros 'cromañones' de otros puntos de Cantabria para celebrar un día muy especial para todos.

-Desborda alegría...

-Sin duda. Días así tienen que quedar señalados para siempre. La cueva es algo mío aunque ahora es más universal y más de todos que nunca. Esta designación debe servir para aunar esfuerzos, para juntarnos en apoyo de la preservación del rico patrimonio que tenemos. Nuestro arte rupestre, no lo olvidemos, es el inicio de la comunicación entre los hombres.

-Es seguro que tras 25 años enseñando la cueva «hablará» con ella. ¿Qué le va a decir?

-Estoy deseando incorporarme. En cuanto lo haga, Sara y yo iremos al panel. Allí hablaré con mi cierva roja, que es más de todos, y brindaremos con ella... Es como la gran noticia de algo importante para un hijo, una hija. Algo espectacular que nos llena de satisfacción y que debe servir para seguir trabajando con seriedad para conservar este patrimonio único. La declaración es un bombazo para Cantabria y así lo debemos celebrar y reconocer todos... ¿Sí, claro que hablaré con mi cierva roja!

-Mañana otro día, nuevos visitantes...

-Y feliz. Yo estudié Medicina en Santander y dejé la carrera. Desde hace 25 años enseño la cueva, vivo en este mundo. Tengo la suerte de que trabajo en lo que me gusta, en mi pasión y devoción y eso hoy es un lujo, una suerte que tenemos muy pocos. Por eso disfruto cada día.

Lo que 'Pencho' no cuenta es que su forma de hacer de guía de Covalanas es especial. Tanto, que son muchos los visitantes que dicen públicamente que adentrarse en la cavidad es vivir un momento único: por la belleza y singularidad del arte rupestre y por la «erudición, sabiduría, simpatía y amabilidad» de Joaquín Eguizabal Torre. Un enamorado de lo que hace que ayer vio un sueño hecho realidad: una hija suya fue aupada a lo más alto, convertida en Patrimonio de la Humanidad.