Dos científicos desarrollan un revolucionario sistema para almacenar la energía del Sol

El método se basa en un proceso tan simple que ha sorprendido a reconocidos bioquímicos

ALFREDO PASCUAL

«Es el nirvana del que llevábamos años hablando», asegura un exultante Daniel Nocera, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). No es para menos, pues la técnica que dio a conocer ayer en la revista 'Science' puede suponer un antes y un después en la carrera del ser humano por encontrar una fuente de energía ilimitada... y económica.

Se trata de almacenar energía solar para su posterior uso, cuando el Sol no brille. El método creado por Nocera, en colaboración con el estudiante Matthew Kanan, sutiliza componentes sencillos para dividir las moléculas de agua con ayuda de la energía fotovoltaica. El proceso es tan simple que ha sorprendido a reconocidos bioquímicos como James Barber.

Los elementos clave son dos nuevos catalizadores capaces de producir, a partir de agua corriente, oxígeno y nitrógeno en estado gaseoso. El primero está compuesto de cobalto, fosfatos y un electrodo, todos ellos sumergidos en agua. Cuando la electricidad fluye a través del electrodo, el cobalto y los fosfatos crean una fina película sobre el conductor que tiene como consecuencia la expulsión de gas oxigenado. La tarea del otro catalizador es extraer el hidrógeno de la solución, para lo que se sustituye el cobalto por platino, culminando así de manera análoga el proceso fotosintético de los vegetales. Por último, ambos gases se recombinan ando lugar a energía apta para su utilización. «La energía solar siempre ha sido considerada como una solución limitada. A partir de ahora podemos pensar seriamente en ella como algo infinito e inminente» dice Nocera.