Emotivo final del encuentro de las Casas de Cantabria en Buenos Aires

Se rememoró la defensa de la ciudad por parte de granaderos montañeses. El Gobierno regional entregó las ayudas para las personas con problemas

JESÚS SERRERA
Vicente Mediavilla pasó revista a los granaderos. / DM/
Vicente Mediavilla pasó revista a los granaderos. / DM

El 5 de julio de 1807, 23 de los 301 voluntarios del Tercio de Granaderos Cántabros Montañeses perdieron la vida en la defensa de Buenos Aires frente a la invasión inglesa. Doscientos años después, un grupo vinculado al Centro Montañés de la capital argentina, oficiales y soldados ataviados con uniformes de época, rememoraron la gesta en el inicio del acto oficial del IV Encuentro de Casas de Cantabria celebrado a lo largo del fin de semana en Buenos Aires. Cientos de personas, muchos de los 600 socios de la institución regional anfitriona, representantes de otras 24 Casas en España y América, siguieron con emoción en los ojos el desfile con el estandarte de la unidad y la bandera de Cantabria de la compañía de granaderos cántabros que, bajo el mando del coronel Pedro Andrés García, natural de Caranceja, se distinguió como ninguna otra unidad militar en la lucha contra los británicos. El consejero Vicente Mediavilla fue nombrado ayer comandante honorario y pasó revista al Tercio, antes del acto oficial de clausura del Encuentro de Casas de Cantabria, que se ha desarrollado con brillantez, merced a la hospitalidad y buena organización de los responsables del Centro Montañés-Casa de Cantabria en Buenos Aires, que preside el lebaniego Pedro Antonio Duque.

La emoción alcanzó su cota mayor cuando llegó el folclore regional con el tenor Juan Carlos Gago. Y cuando quedó patente la solidaridad y la ayuda del Gobierno cántabro a los paisanos más necesitados de Argentina y Cuba. El acto sirvió también para la presentación de un trabajo documental sobre la emigración cántabra a la Argentina, dirigido por Beatriz Miranda, hija de unos fundadores del Centro Montañés, en el año 1923.

Los himnos de Argentina, España y Cantabria abrieron el acto oficial de clausura del IV encuentro de Casas de Cantabria. El consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla; la secretaría general del departamento, Jezabel Morán, y los presidentes de los dos centros anfitriones, Antonio Duque, de Buenos Aires, y Josefina Sánchez, de Rosario, presidieron a la celebración, a la que asistieron unas 300 personas. Además, estuvo representada la Embajada de España en Argentina, a través de su consejero de Trabajo, Guillermo Hernández.

En su intervención, Mediavilla, resaltó la «obligación de no perder la memoria y tener siempre presente el trabajo de esos cántabros que, hace años, tuvieron que abandonar la tierruca». Así, constató que Cantabria ha sido «históricamente una tierra de emigrantes y fueron precisamente esos flujos migratorios los que posibilitaron que hombres de bien constituyeran los centros para pasar su tiempo de ocio recordando su añorada tierra».

Durante el acto, la secretaria general de la Consejería hizo entrega a los presidentes de las casas de Buenos Aires y Rosario de las ayudas individuales a los cántabros residentes en Argentina y que atraviesan por especiales dificultades económicas. Morán aseguró que la vista a la capital bonaerense le ha servido para «conocer realmente» la realidad de los cántabros que viven en el país.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos