Los hallazgos en el ámbar convierten al Territorio Soplao en un yacimiento único en el Mundo

Aparecen nuevas piezas de gran calidad y alto valor científico datadas hace 110 millones de años. Las investigadoras Idoia Rosales y María Najarro, descubridoras del depósito, trabajan en la excavación junto a otros expertos mundiales

G. S.| SANTANDER
La calidad de las piezas es excepcional por las bioinclusiones, en este caso avispas. /DM/
La calidad de las piezas es excepcional por las bioinclusiones, en este caso avispas. /DM

La primera predicción no era exagerada. Cuando hace unos meses se anunció el descubrimiento de un gran yacimiento de ámbar en una ladera del llamado Territorio Soplao (Cantabria) -junto a la cueva del mismo nombre- se apuntó la posibilidad de que el hallazgo fuera único en su especie y se convirtiera en el mejor «laboratorio mundial» para conocer cómo era la Tierra hace 110 millones de años.

Pasados los meses, los nuevos hallazgos en el ámbar del Soplao ratifican la idea del carácter excepcional y destacado del yacimiento. Así lo creen los investigadores que trabajan en él mismo. Y es que las piezas que van surgiendo son únicas y resaltan por su «cantidad, variedad y calidad», al incluir artrópodos.

El depósito de ámbar del Soplao data de hace 110 millones de años y corresponde al Cretácico inferior. Este tipo de yacimientos son escasos en el mundo, especialmente aquellos que contienen bioinclusiones (insectos o plantas atrapados), como es el caso del Territorio Soplao.

Hasta ahora sobresalían los descubrimientos hechos en Oriente Medio (Líbano, Israel y Jordania), al oeste de Francia, el sur de Inglaterra y en el noreste de España. Pero, a decir de los expertos, el ámbar obtenido en muchos de ellos no tiene inclusiones de artrópodos. Por ello, los investigadores dan como casi seguro que el yacimiento del Territorio Soplao se 'desmarque' durante 2009 de los dos que hasta la fecha estaban considerados como los más llamativos de España: Peñacerrada-Moraza (Álava) y Sant Just (Teruel).

Ámbar azul

Hasta ahora, las piezas más espectaculares halladas son las que contienen bioinclusiones y que se originaron en los troncos de los árboles. Se trata, según explican los científicos, de un ámbar de origen sub-aéreo, pero también se han encontrado piezas exudadas en otras partes de las plantas. Además, y por su gran interés gemológico, sobresale una pieza de gran tamaño de ámbar azul -probablemente formada en las raíces y con forma de riñón-. El ámbar azul es escaso y sólo se han localizado piezas similares en la República Dominicana, lo que da una clara idea de la singularidad de esa 'joya'. Un hecho que ya ha propiciado que muchos gemólogos se hayan interesado por la naturaleza del yacimiento.

Como consecuencia de las excavaciones que dirigen las dos investigadoras que descubrieron el yacimiento -las doctoras Idoia Rosales y María Najarro (investigadoras del Instituto Geológico y Minero de España-IGME), han ido apareciendo nuevas piezas, muchas de ellas únicas en el mundo. Durante la semana pasada y bajo la coordinación de las dos investigadoras, se ha continuado excavando en el yacimiento. En esta intervención han participado también tres investigadores de la Universidad de Barcelona -Xavier Delclòs, Carmen Soriano y Ricardo López, todos ellos especialistas en el ámbar de España. La actuación forma parte de un proyecto nacional financiado por el Ministerio de Ciencia a Innovación, en el que también participan otros investigadores españoles, franceses, italianos y americanos. Todos ellos se integrarán en el grupo multidisciplinar que procesará y estudiará los hallazgos de El Soplao.

'Nuevos pobladores'

Entre los «nuevos pobladores» brotados con las piezas de ámbar -de menos de 1 centímetro de longitud- hay arañas e insectos muy bien conservados. Destacan una 'mosca serpiente' perteneciente a una familia que se extinguió hace 65 millones de años; grupos de avispas y mosquitos; un ejemplar de una de las arañas tejedoras más antiguas del registro fósil.

Los investigadores sostienen que «la inusual abundancia y calidad de las bioinclusiones del ámbar del Soplao eleva al máximo las expectativas sobre el descubrimiento de nuevas especies que puedan dibujar, al detalle, la paleoecología de aquellos bosques. Y es que, el hecho de que en el Cretácico inferior coincidieran la diversificación y dispersión de insectos polinizadores con la aparición de las primeras plantas con flores, convierte a estos metros de talud de la cuneta de una carretera en la mejor radiografía de este momento evolutivo en España».

En un primer informe redactado por el equipo investigador en el que se explican los avances en la exploración del yacimiento, se explica que el descubrimiento del mismo no fue una casualidad, sino fruto de extensa labor científica a cargo de Idoia Rosales y María Najarro .

Ambas llevaban años investigando los materiales carbonatados de Cantabria. María Najarro, tiene una tesis doctoral de la edad Aptiense -Albiense en la zona y antes de hallar el yacimiento ya habían encontrado indicios de ámbar en varios puntos de Cantabria. Lo que ninguna de las dos investigadoras podía imaginar es que las obras de la carretera de acceso a la cueva de El Soplao iban a poner al descubierto «un yacimiento tan excepcional».