«Soy consciente de que no estoy en la vanguardia»

El cantautor regresa hoy al Palacio de Festivales con su último disco, 'Sueños de un hombre despierto', para cerrar la campaña 'Quincena del comercio justo'

MIGUEL A. ROJO| SANTANDER
El cantautor madrileño Ismael Serrano regresa hoy a Santander. / ANGEL DE ANTONIO/
El cantautor madrileño Ismael Serrano regresa hoy a Santander. / ANGEL DE ANTONIO

Se dice de él que es el más pop de los cantantes testimoniales. A sus letras las fija, limpia y da esplendor. En teoría, ser cantautor es sinónimo de gustar a una inmensa minoría, pero no, es capaz de habitar el podio de los discos más vendidos, o colocar el cartel de 'entradas agotadas'. Un fenómeno musical y un músico fenomenal que regresa hoy sábado al Palacio de Festivales para presentar su último trabajo, 'Sueños de un hombre despierto', para poner broche de oro a la campaña 'Quincena del comercio justo'.

-¿Cuáles son ahora los 'Sueños de un hombre despierto'?

-Ser consciente del privilegio que supone tener continuidad en un panorama musical en el que la vigencia es algo tan frágil. Y todo ello apostando por una música que atiende la palabra y que tiene una mirada a largo plazo en un contexto en el que se impone la música de usar y tirar como objeto de consumo. Soy consciente de la suerte que tengo.

-Pero es evidente que existe una demanda de música intimista.

-Hay un nutrido público que exige este tipo de música, lo cual demuestra que la canción de autor sigue estando ahí.

-En este su último disco hay una potente colaboración de Mercedes Sosa, la tucumana más universal. ¿Cómo se conocieron?

-Tenía la idea de componer una samba desde hace tiempo. Cuando empecé a escribirla, comencé a escuchar cosas de Citarrosa y algunas cosas que cantaba Mercedes. Me pasó algo inhabitual, que mientras estaba componiendo la canción, escuchaba su voz, reconocía la melodía de la canción que estaba construyendo.

-¿La conocía personalmente?

-No, pero teníamos amigos comunes. Me atreví a mandarle la canción. Era una canción de estrechar vínculos, de ida y vuelta. Me dijo que sí. Con setenta y tantos años y una salud delicada, se embarca en grandes giras. No ha perdido la pasión.

-Dicen de usted que es el más pop de los cantantes testimoniales. ¿Tal vez porque cuida mucho la música, además de la palabra?

-No lo sé... Hay canciones en las que introduzco elementos del pop y otras en las que acudo a la ortodoxia de la canción de autor, en el sentido de que hay voz y guitarra. Sólo me empeño en investigar, ser permeable dentro de mis limitaciones. Soy consciente de que no estoy en la vanguardia musical, pero sí hay una ambición por incorporar nuevos ritmos.

-Han contado que podría estar colocado entre el público y nadie diría nada. Es decir, que podría pasar desapercibido, no así su música.

-Sí, discreto hasta el punto de ser vulgar. Hay que asumir con naturalidad todo lo que te pasa en la vida. La música es un oficio maravilloso, pero no deja de ser un oficio más.

-Hay quien pide que los cantantes se dediquen a cantar, los músicos a tocar, los actores a interpretar, y que se dejen de adoctrinar.

-Yo sólo le canto a lo que me emociona. Que te emocione tu entorno más inmediato, tu vida personal y más íntima, y que no te emocionen las noticias de un periódico o la visión de un mundo desigual es un tanto difícil. Cuando uno hace canción-denuncia no deja de hablar de sentimientos. Además, hay que perder el pudor. Todos nos posicionamos políticamente, aun cuando nos definamos como apolíticos.

-¿Se puede concluir que sus canciones son coherentes con sus convicciones?

-Sí, componer surge de la necesidades de expresar sentimientos. Uno no dirige el discurso hacia el lugar, sino que las canciones surgen casi como terapia para enfrentarte a tus miedos, a tus inquietudes, a tus dudas. Evidentemente, en ese ejercicio de sinceridad, inevitablemente surge también la política.

-¿Ha superado el miedo escénico?

-Siempre se nota cuando se sube a un escenario, en las primeras canciones nota uno que le tiemblan la voz más de lo normal y también le tiemblan las piernas. Es saludable. No entro en pánico, pero ese manojo de nervios sigue presente.

-Dice que se expresa mejor cantando, pero su discurso es siempre impecable en forma y fondo.

-Sí, pero cantando tienes la posibilidad de expresarte mejor, encontrar las palabras precisas, te parapetas no sólo detrás de las palabras, sino detrás de la armonía, de la melodía para poder concretar emociones que de otra forma son difíciles de concretar.

-Su nuevo disco alude a Aristóteles, hacia la esperanza, el sueño de los hombres despiertos. No parece lo más cercano.

-Cuando preparo un disco repaso el repertorio y trato de buscar una idea que sea trasversal para todas las canciones que contiene ese trabajo.

Solidaridad

El concierto de Ismael Serrano de esta noche pone el punto final a la campaña de sensibilización 'Quincena del comercio justo' que ha desarrollado medio centenar de actividades en 27 municipios durante las dos últimas semanas bajo el impulso de la Dirección General de Asuntos Europeos y Cooperación al Desarrollo del Gobierno regional y la colaboración de la Universidad de Cantabria, Intermón Oxfam, Ayuda en Acción, Ideas (Organización de Comercio Justo), Gira por el Desarrollo, Manos Unidas, Universidad y Solidaridad y los Cines Groucho.

Con esta campaña, el Gobierno regional ha querido «incidir» en uno de los ejes de la política de ayuda a desarrollo y «concienciar» a la población de que detrás del comercio justo están las familias de los productores en los países de origen y «hombres y mujeres cántabros comprometidos», según apuntó la vicepresidenta Dolores Gorostiaga.