Santander Ciudad Cultural Europea 2016 y la Ciencia

El pasado viernes 19 de septiembre, asistimos en el Palacio de la Magdalena a la presentación de la Candidatura de Santander a Ciudad Europea de la Cultura 2016. La presentación fue emotiva. Si no entendí mal las palabras del alcalde Íñigo de la Serna, la finalidad de dicha capitalidad europea es mostrar la cultura europea en su diversidad a los habitantes de la ciudad elegida, fortaleciendo los lazos entre las regiones de un continente, ahora unido políticamente, que tiene una cultura común que reivindicar. Puesto que estoy seguro de que todos los implicados en esta candidatura lo tienen presente, me gustaría reivindicar el papel de la ciencia en la cultura. Y como tal, proponer la creación de un Museo de la Ciencia para Cantabria que permita transmitir esta cultura científica a la mayor parte de la población de nuestra región.

Veamos. ¿Son Shakespeare, Cervantes, Lope de Vega, Voltaire, Dante, Goethe, Dostoyewski, etc., personas cuyas obras asociamos a la cultura europea? Sin duda, estos y muchos otros escritores han contribuido a formar una cierta identidad europea. ¿Son Picasso, Miguel Ángel, Pieter Brueghel el Viejo, Van Gogh, Goya, Modigliani, etc., artistas relacionados con la misma cultura europea? Evidentemente, estos y otros pintores y escultores son asociados a un gusto estético europeo y cualquier ciudad del mundo estaría encantada de realizar exposiciones con sus obras de arte. Del mismo modo, desde Aristóteles hasta Sartre, pasando por Hume, Voltaire, Marx, Popper, y un largo etc., muchos filósofos han contribuido a la formación del pensamiento europeo.

Se entiende que cualquier persona culta debe reconocer a los personajes de los colectivos citados anteriormente. Sin duda han contribuido de muchas maneras a nuestro bienestar espiritual, emocional, estético, etc. Actividades relacionadas con cualquiera de estos colectivos serían sin duda calificadas de culturales, tanto en un sentido erudito como práctico. Ahora bien, ¿son Galileo, Newton, Leibnitz, Pascal, Lavoisier, Gauss, Faraday, Darwin, Lyell, Euler, Maxwell, Ramón y Cajal, Mendeleyev, Wegener, Planck, Dirac, Fleming, Mme. Curie, etc., personajes europeos de la cultura? Estos nombres son, supongo, mucho menos conocidos que los anteriores, pues se trata de científicos -físicos, químicos, geólogos, biólogos, médicos, matemáticos-, y la ciencia no tiene mucha presencia cultural en nuestra sociedad. ¿En qué medida han contribuido estos científicos a nuestro bienestar? Probablemente sus contribuciones no son evidentes para una persona de cultura humanista, pero sin su trabajo científico no habrían sido posibles adelantos tan importantes como, por ejemplo, los ordenadores, los teléfonos móviles ni los sistemas de comunicaciones modernos. Ya sé que no todo el mundo está de acuerdo en que estos adelantos hayan traído un verdadero progreso. Pero sin los trabajos de estos científicos tampoco sería posible realizar escáners en hospitales, análisis clínicos, TACs, análisis de secuenciación genética y tantos y tantos adelantos biológicos y médicos que salvan vidas todos los días. Por no hablar de los avances en agricultura que han permitido dar de comer a una población humana creciente y que han hecho que la esperanza de vida del ser humano se haya duplicado en el último siglo.

La propia Cantabria se puede enorgullecer de tener algunos científicos ilustres, mundialmente conocidos, como Leonardo Torres Quevedo, cuya estatua ha sido recientemente colocada en la Plaza de la Ciencia.

Hoy día extendida por todo el mundo, testimonio de su éxito, la revolución científica comienza en el siglo XVI con Galileo en Italia y se consolida en el siglo XVII con Newton en Inglaterra, extendiéndose rápidamente por toda Europa.

Así, permítanme que lo exponga claramente, la ciencia, el método científico, es la actividad humana más universal. Un científico portugués, japonés, norteamericano, indio o sudafricano habla con todos sus colegas el mismo lenguaje y todos ellos actúan con las mismas reglas e idénticos criterios, algo que no sucede ni en el arte ni en la literatura, por ejemplo, por indicar algunas otras actividades humanas universales. La Ciencia, como la entendemos en la actualidad, es la aportación al mundo que tiene un origen más genuinamente europeo, como se reiteraba hace pocos días con la inauguración del LHC en Ginebra, con científicos, ingenieros y matemáticos de toda Europa que se han unido para construir la mayor máquina científica de todos los tiempos.

Del mismo modo que si ahora recordamos al rey Hierón de Siracusa y su corona es por Arquímedes, pasarán siglos y aunque pocos se acordarán de qué reyes reinaban en Inglaterra en la época de Newton, los escolares seguirán estudiando las Leyes de Newton de la Mecánica, y aunque casi nadie sepa quién fue la Reina Victoria, la electricidad se seguirá produciendo aplicando el Principio de Inducción de Faraday.

Tal vez es evidente que una exposición de cuadros pintados por Vincent Van Gogh es cultura europea y puede que no lo sea que una exposición sobre Isaac Newton y los fundamentos de la Física o sobre Antoine Lavoisier y los inicios de la Química moderna también es cultura europea. Quien afirme lo primero y niegue lo segundo comente, a mi entender, un gigantesco error. Admite como aceptable un analfabetismo científico que una sociedad como la del siglo XXI, no puede permitirse. Los avances científicos exigen cada vez más de la ciudadanía una mínima cultura científica, cultura que le permita posicionarse, y opinar responsablemente y con criterio, frente a posiciones reaccionarias y fundamentalistas contrarias al espíritu de la Ilustración, que también fue una aportación de esta Europa democrática, avanzada y en paz, en la que ahora vivimos.

Si estamos de acuerdo en que (o si he logrado convencerles de que) la cultura científica es tan importante como la cultura de letras o artes, éste es el momento de realizar un esfuerzo para conseguir un buen Museo de la Ciencia para Cantabria. Con la Asociación de Amigos del Museo de la Ciencia de Cantabria, que tenemos intención desde el Aula de la Ciencia de la Universidad de Cantabria de constituir en breve, esperamos lograrlo.