'Franco' ya es historia

Centenares de vecinos se congregaron en la plaza del Ayuntamiento, donde no se produjo ningún tipo de incidente

AGENCIAS |Santander
La estatua ecuestre de Franco, por los aires, tras ser separada del pedestal./ FOTO: ANDRÉS FERNÁNDEZ. VÍDEO: CANAL 8 DM./
La estatua ecuestre de Franco, por los aires, tras ser separada del pedestal./ FOTO: ANDRÉS FERNÁNDEZ. VÍDEO: CANAL 8 DM.

Una grúa pluma levantó la escultura de su pedestal a las 13.45 horas, tras más de cuatro horas de trabajos previos, entre aplausos, vítores y gritos de 'fuera' y 'por fin' de algunos de los centenares de ciudadanos que se congregaron en el lugar pese a la lluvia, sin que se produjera ningún tipo de incidente.

En este sentido, el alcalde de la ciudad, Iñigo de la Serna, resaltó momentos antes de la retirada del monumento que Santander "está dando un ejemplo de hacer las cosas con absoluta normalidad", y agradeció a los vecinos "la actitud" que estaban mostrando.

Los trabajos para la retirada de la escultura comenzaron, según el horario previsto por el Ayuntamiento, a las nueve y media de la mañana, con la colocación de varios tirantes a la estatua para que la grúa la pudiera levantar.

Las labores de picado del pedestal para descubrir y cortar las barras de anclaje de la figura se prolongaron hasta las 13.40 horas, y cinco minutos después fue izada por una grúa pluma. Hasta el momento sólo se ha retirado la estatua ecuestre, mientras que el pedestal permanece en el lugar.

De esta forma, no fue necesaria la intervención del camión de gran tonelaje que se había desplazado al lugar, y la circulación del tráfico se realizó con normalidad.

Aunque a primeras horas no era mucha la expectación, y a penas medio centenar de vecinos acudió a la plaza del Ayuntamiento, según pasaba el tiempo la cifra fue aumentando hasta alcanzar el medio millar a la hora de retirar la escultura, muchos de ellos con cámaras de fotos y vídeo.

La presencia política más notable fue la del PSOE, representado en la plaza consistorial por concejales de este grupo en el Ayuntamiento de Santander, entre ellos su portavoz, Jesús Cabezón, y miembros de Juventudes Socialistas, que repartieron entre los ciudadanos un folleto con el lema 'Santander 2008, por fin, Capital Constitucional'.

También se encontraban en el lugar numerosos medios de comunicación y algunos agentes de la Policía Nacional que no tuvieron que intervenir.

El traslado de la estatua ecuestre de Franco fue un acuerdo unánime del Pleno de la Corporación del Consistorio de Santander adoptado en noviembre de 2004. Se aprobó entonces aprovechar las obras de reforma de la plaza del Ayuntamiento y del aparcamiento subterráneo que se ubica bajo la misma para proceder al traslado de la estatua al Museo de Cantabria .

Santander, un ejemplo de normalidad

En este sentido, el alcalde de Santander, en declaraciones a la prensa señaló que el Ayuntamiento daba hoy cumplimento del citado acuerdo, "que se adoptó por consenso y unanimidad de todos los grupos políticos", así como a la Ley de Memoria Histórica, que, "al margen de las valoraciones políticas, las administraciones tenemos la obligación de cumplir".

De la Serna recordó que el desmontaje y traslado de la escultura se anunciaron previamente y se han realizado "a plena luz del día, con total transparencia y con absoluta normalidad".

El regidor reconoció que era "plenamente consciente" de que la retirada de la estatua iba a causar "expectación" entre la población, e insistió en que se ha producido "con total normalidad, sin ningún tipo de incidente". En este sentido, se refirió a la importancia de que los responsables políticos trasladen "la total normalidad en este tipo de actuaciones" a los ciudadanos "para evitar el enfrentamiento".

"Santander está dando un ejemplo de hacer estas cosas con absoluta normalidad y yo quiero resaltarlo y agradecer a los vecinos la actitud que están mostrando", subrayó.

El alcalde recordó que forma parte de una generación que no vivió la Guerra Civil ni la etapa franquista, al igual "que una gran parte de la población de Santander", cuyo interés, aseguró, "es mirar hacia el futuro y no olvidar el gran ejemplo y el legado de democracia que nos dejaron las generaciones que sí vivieron esas etapas, quienes, estoy seguro, lo que quieren es que las actuales generaciones trabajen intensamente para el futuro, para fortalecer los valores de la convivencia y presten atención a los verdaderos problemas que tiene este país", declaró.

Finalmente, De la Serna señaló que la aplicación en la ciudad de la Ley de Memoria Histórica se hará "por consenso" y "por acuerdo político" y con "criterios de normalidad" a través de la Comisión de Cultura que se creará próximamente.

"Se va el caimán"

Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Jesús Cabezón, expresó su satisfacción porque "hoy de Santander, se va el caimán".

No obstante, calificó la retirada de la estatua como "un pequeño gesto histórico", al que, en su opinión, no hay que dar "más importancia" en la media que supone "una normalización de las cosas".

"Es un hecho de normalización, de lo que debe ser una ciudad que se declara defensora de la Constitución y de los Derechos Humanos, y eso es incompatible con que en el centro de la ciudad aparezca la estatua de un dictador", declaró al respecto.

"Hoy de Santander, se va el caimán, definitivamente, y esperamos que no vuelva", manifestó, al tiempo que reclamó que a la retirada de la estatua se sume el cambio de denominación de algunas calles "para que realmente la vigencia de los valores constitucionales aparezca en toda la ciudad".

En este sentido, consideró que "convendría cambiar" los nombres de estas calles "para normalizar lo que supone ser una ciudad de 2008 que aspira a ser Capital Europea de la Cultura y que se declara defensora de los valores constitucionales y los Derechos Humanos", ya que su pervivencia entra "en una contradicción insuperable".

Mientras, el portavoz del Grupo Municipal Regionalista, Francisco Sierra, matizó que la retirada de la estatua "no responde a ninguna aplicación de la Ley de Memoria Histórica" sino que obedece a la aprobación del Pleno.

Sierra expresó su satisfacción porque, aún "con un poco de retraso, por fin se hace y eso es lo importante, independientemente de los motivos que han llevado a su retirada".

En relación a las calles que conservan nombres de la época franquista, Sierra consideró que "cuando llegue el momento" de aplicar la Ley de Memoria Histórica en Santander, "que aún no se ha aplicado" en Santander, "habrá que mirar esos cambios de placas, nombres de calles, etcétera, pero de momento no toca".

"Lo importante es que llegamos a buen puerto, la retirada de la estatua por la que abogamos en su momento se cumple, y es una satisfacción", concluyó.

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