El nuevo enviado de la ONU acerca las posturas de Marruecos y el Polisario

PAULA ROSAS| RABAT

Marruecos ha dado luz verde al nombramiento de Christopher Ross como nuevo enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, según publicó el viernes la prensa del reino alauí. La aceptación del diplomático, al que el Frente Polisario ya dio hace meses su consentimiento, es un paso fundamental para la reanudación de las negociaciones sobre el futuro de la antigua colonia española.

Las conversaciones se encuentran estancadas desde que Peter Van Walsum, el anterior enviado especial, renunciara a su cargo en agosto tras perder la confianza del Polisario. El diplomático holandés manifestó en una entrevista que la independencia del Sáhara Occidental era imposible, por lo que dejó de ser un mediador válido para los saharauis. La última reunión entre el Gobierno marroquí y el Frente Polisario tuvo lugar el pasado marzo en Manhaset, a las afueras de Nueva York.

Desde entonces, el nombre del diplomático estadounidense Christopher Ross ha estado en todas las quinielas para sustituirle, pero el retraso de su nombramiento se había achacado a que no contaba con el visto bueno de Rabat. Pese al cambio de actitud, Marruecos se encuentra más interesado en saber cuál será la misión de Ross que por la persona elegida en sí para el cargo, según han señalado fuentes gubernamentales.

La noticia sobre la aceptación marroquí de Ross ha coincidido con la presentación en Rabat del último informe de Human Rights Watch sobre los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Según recoge el documento, aunque la situación ha mejorado en el territorio, la Policía marroquí «maltrata a los pro independentistas que se manifiestan pacíficamente y, en ocasiones, tortura a los detenidos».