Un pueblo que se resiste a morir

En la anterior legislatura los pesqueranos perdieron su corporación y pasaron a constituir un concejo abierto

J. L SARDINA| PESQUERA
Sólo 64 personas viven en Pesquera según el último censo. / J. L. SARDINA/
Sólo 64 personas viven en Pesquera según el último censo. / J. L. SARDINA

Pesquera, ha bajado de los 78 habitantes del 2004 a los 64 actuales, pasando a ser el municipio de Cantabria con menos censo de población, puesto que ocupaba Tresviso. El municipio campurriano ha perdido en cuatro años su Corporación municipal, formada por cinco concejales, (al bajar de los 100 vecinos) para pasar a ser concejo abierto que lidera, el regionalista Miguel Ángel Simón. Esta caída demográfica, entorno a las tres cuartas partes desde 1900, ha sido debida, en mayor medida, a la desaparición del sector primario, que en esta zona se centra en la ganadería, y que en la actualidad tan solo representa el 8 por ciento; al envejecimiento paulatino de la población y a la emigración hacia las zonas más industrializadas.

Imaginación y trabajo

Una persona, hoy es y mañana no existe. Pero los pueblos no se mueren de repente. Su extinción es paulatina y supone un proceso lento. La huida de los más jóvenes enciende la luz de alarma, apunta el alcalde, otras veces, son familias enteras las que deciden abandonar su cuna. Pero el virus se detecta cuando se cierra la escuela, se traslada al médico, cuando se comparte, cura, secretario y farmacia, con los municipios colindantes. Pero este grave problema demográfico se suele escenificar con la pasividad de sus propios vecinos, cosa que no sucede en Pesquera, un municipio vivo, de gran actividad cultural, en la que participa todo el pueblo y que poco a poco potenciaremos, apostilla Simón.

«Para nosotros es esencial la aprobación del Plan de Ordenación urbana puesto en marcha en el 2004». Un plan indispensable para iniciar nuevas construcciones y para habilitar, según el alcalde, un espacio industrial que posibilite la instalación de pequeñas y medianas empresas. «Estamos muy bien comunicados, y dentro de poco mejor, con la autovía de la Meseta a escasos metros y, no olvidemos, la futura conexión con el Valle del Ebro a través de la autovía Dos Mares».

Desde el Ayuntamiento se ha trabajado en la reapertura del albergue juvenil, ubicado en las antiguas escuelas de la localidad y cerrado hace tres años. Gracias al apoyo del consejero de Cultura, Francisco Javier López Marcano, el próximo año se iniciará la remodelación del edificio y volverá a acoger a las numerosas personas que visitan el municipio para conocer su rico variado patrimonio.

Otras de las iniciativas del Gobierno regional que poco a poco avanza, financiado por la Consejería de Medio Ambiente, es el centro ambiental del camino de las harinas en el alto Besaya. «Trabajaremos para que cuanto antes esté abierto aumentando así la afluencia de visitantes y la posible creación de algún puesto de trabajo».

El valor del Patrimonio

La otra pieza angular para la recuperación de Pesquera es continuar con la difusión de su amplio patrimonio. «Los pesqueranos contamos con uno de los tramos de calzada romana mejor conservados de España; con el espacio más visible del Camino Real entre Matamorosa y Santander; con un entorno natural, 'El Arboretum' dedicado a la conservación de la flora autóctona; con un centro de dinamización de la Vida Rural, dedicado a Santiago López González y que pronto será un Centro de Montaña y, por supuesto con una Asociación que organiza, junto con el resto del pueblo, la Feria Internacional del Queso, así como el concurso del cocido montañés, explica el alcalde.

Tradición

El testamento de Ángel Fernández de los Ríos fue el último mensaje escrito de este periodista nacido en Madrid, pero de padres naturales de Pesquera y Santiurde de Reinosa. De sus bienes nombró heredera universal a su esposa Guadalupe, expresando el deseo de que su casa de Pesquera se destinara a instituir una fundación escolara benéfica.

Su esposa fundó la escuela en 1881, un año después de la muerte del periodista. De acuerdo con lo establecido se fundó como escuela laica pero su esposa entendió que aquel proyecto producía resultados nefastos en Pesquera debido a la ausencia de colaboración familiar en la formación religiosa de los hijos. El proyecto perdió peculiaridad pero la calidad pedagógica no disminuyó.