España destroza a Kuwait

La selección debuta en el Mundial con un partido fácil y poco intenso Hoy se mide con Cuba, otro rival flojo al que ya se da por derrotado

M. FRÍAS| COLPISA
El jugador español Carlos Ruesga lanza un balón contra la portería kuwaití, durante el partido de ayer. / EFE/
El jugador español Carlos Ruesga lanza un balón contra la portería kuwaití, durante el partido de ayer. / EFE

Ni el partido de ayer ante Kuwait (47-17), ni el de hoy contra Cuba (16.30, La 2) deben servir para sacar conclusiones sobre el futuro de la selección española en este Mundial. Lo único positivo de estos encuentros ante rivales sin ninguna entidad y sin categoría para estar en un Mundial es pasarlos sin lesiones y sin que los jugadores reservados para las grandes batallas se desgasten en exceso. La victoria se da por hecha.

Al primero que no le cegó la luminosidad del abultado resultado fue al propio Valero Rivera. «Sólo en la segunda parte hemos podido entrenar algunas cosas. La primera ha sido muy mala. Ésa es la verdad». Y no le faltó razón. A los 15 minutos tuvo que pedir un tiempo muerto en el que cambió a sus seis jugadores de campo porque no le gustaba nada lo que estaba viendo en la pista, pese a que en ese momento ganaba España por 8-5. La regañina causó efecto y los nuevos consiguieron un parcial de 5-0 en 10 minutos (13-5) por lo que se abrió la primera brecha en el marcador. Pero no era suficiente.

En el descanso (18-9) llegó la segunda bronca y nuevo parcial de 6-0 (24-9) que ya acabó con toda resistencia kuwaití. Claro que éstos pusieron mucho de su parte en el despegue español de esta segunda mitad al sustituir a su portero Husain por Alkhalidi. El primero no es que hiciera mucho (cinco paradas de 37 tiros). Pero el segundo aún hizo menos (ninguna de 15).

Efectividad

La selección española lo tuvo muy fácil para golear. Kuwait se suicidó en la pista con su defensa en 5-1, excesivamente abierta en el interior. No le sirvió para cortar la circulación del balón en el ataque español, dio mucha facilidad en el lanzamiento exterior y además dejó una inusitada libertad de circulación por la línea continua a los pivotes y, sobre todo, a los extremos.

Fueron éstos quienes de verdad hicieron añicos la zaga asiática, en especial Rocas (siete goles, cien por cien de efectividad) y Juanín (siete goles de ocho lanzamientos). La diferencia quedó reflejada también en las pérdidas de balón (cinco de España, 24 de Kuwait) y en los goles de contraataque (siete de España, uno de Kuwait).

Calendario caprichoso

El calendario ha querido que los dos primeros partidos de la selección española hayan sido contra los dos equipos más débiles del grupo, lo que en principio gustó al técnico español por aquello de que lleva muchos jugadores debutantes y que así pueden meterse en el Mundial sin excesivo castigo.

Contra Cuba se espera un partido parecido al de Kuwait. El 41-14 que le endosó ayer Suecia es un claro exponente de lo que se espera de esta selección cubana, de cuyo concurso se llegó a dudar y que aterrizó en Split 16 horas antes de su debut después de un viaje agotador. El balonmano cubano ya no es el mismo que quedó octavo en el Mundial de 1999.

El verdadero Mundial para España comenzará mañana, lunes, ante Suecia, el partido que, según señaló Valero Rivera, va a marcar el devenir del combinado nacional.

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