El Ayuntamiento rechaza la declaración de humedal para los terrenos de La Llama

Recuerda que se trata de un área «históricamente agrícola» Dice que proteger esta zona supondría perder muchas hectáreas de prados

A. RUIZ| SANTANDER
La Llama, con el parque de Cabárceno al fondo. / DM/
La Llama, con el parque de Cabárceno al fondo. / DM

El Ayuntamiento de Penagos mostró ayer su rechazo a la declaración de humedal o laguna para los terrenos de La Llama, situados en este municipio y afectados por el trazado de la autovía Solares-Torrelavega. A través de un comunicado, el alcalde de Penagos, José Carlos Lavín (Unión por Penagos), recuerda que los terrenos de La Llama, «históricamente han sido terrenos agrícolas, surcados por regatos, que tradicionalmente eran limpiados y mondados por los vecinos del Arenal».

Desde el Ayuntamiento de Penagos rechazan así la pretensión de la Asociación de Afectados por la Autovía Solares-Torrelavega de que La Llama este afectada por alguna figura de protección y el trazado de la futura carretera no atraviese estos terrenos tal y como recoge el proyecto.

Repercusiones negativas

Según señalan desde el Ayuntamiento, «nunca, ni los más mayores del valle, han conocido la denominación de La Llama como humedal o laguna». Argumentan también que «tampoco existe una declaración ni figura de protección administrativa de ningún organismo oficial».

Los responsables municipales, afirman que tanto en el Ayuntamiento como sus vecinos «se oponen a la declaración de humedal de La Llama» y su pretensión es que continue siendo suelo agrícola. A juicio del Ayuntamiento de Penagos, la declaración de humedal para estos terrenos, una extensión de 17 hectáres, tendría «repercusiones negativas» como es la perdida de decenas de hectáreas de prados y la inundación de varias casas del barrio de las Escavadas».

Recuerdan desde el Consistorio de Penagos que recientemente se ha requerido a la Confederación Hidrrográfica del Norte para que «se mantengan limpios de sedimentos los cauces de esta zona y se proceda a limpiar el tramo de Cayón que ahora sirve de presa».