Rosa Aguilar lamenta haber dicho que González tenía «las manos manchadas de sangre»

DM| BILBAO

«El día que pueda», Rosa Aguilar pedirá «disculpas y perdón» al ex presidente Felipe González por haber dicho que «tenía las manos manchadas de sangre por los GAL». Lo hizo «hace muchos años», cuando era diputada por Izquierda Unida. Ahora forma parte como independiente de un Gobierno socialista, el que dirige Juan Antonio Griñán en Andalucía. Pero dice que lo que le hace repudiar su actuación de entonces es «la experiencia» acumulada. «Hace ya mucho tiempo que me di cuenta de que a veces lo que en la política puede ser un titular de gran dimensión, causa daño a un ser humano», se explica la nueva consejera andaluza de Obras Públicas en una entrevista publicada ayer por 'El País'.

Al ser preguntada por los resquemores que su nombramiento ha podido despertar en el PSOE, debido a su pasado como portavoz parlamentaria de IU y en concreto a la postura que mantuvo en relación con la 'guerra sucia' contra ETA, Aguilar sostiene que cuando utilizó aquella frase «no era consciente de su trascendencia». «El día que tenga oportunidad lo comentaré con Felipe González y le pediré disculpas», insiste.

La ex alcaldesa de Córdoba pide perdón también a quienes ha podido «hace daño» en IU con su marcha, aunque rechaza las acusaciones de «deslealtad» del anterior líder de la coalición, Gaspar Llamazares. Asimismo, carga contra los que no le querían porque «era una piedra en el zapato» y ahora «dicen tantas cosas». «Tendrían que estar encantados», ironiza.

En la entrevista, Rosa Aguilar asegura que «nunca» se afiliará al PSOE y se descarta como candidata socialista en las autonómicas andaluzas de 2012.