Un homenaje a la gente de la mar

Cantabria Tradicional presentará en la Feria del Libro de Madrid el décimo tomo de la colección 'Cuentos y cuentistas de Cantabria'

MAXI DE LA PEÑA
Las embarcaciones de los pescadores en la dársena de Puertochico, en una imagen captada a principios del siglo XX./
Las embarcaciones de los pescadores en la dársena de Puertochico, en una imagen captada a principios del siglo XX.

Los viejos lobos de mar, las sardineras o los raqueros quedan magistralmente retratados por la pluma de José María de Pereda, Esteban Polidura, Domingo Cuevas, Luis Alba, Manuel Delgado y José Montero, entre otros. Cantabria Tradicional sacará al mercado en las próximas fechas 'Cuentos de costa, puerto y mar', cuyo recopilador ha sido Ramón Villegas. La nueva obra será presentada en la Feria del Libro de Madrid. Este décimo volumen se integra en la serie 'Cuentos y cuentistas de Cantabria' que se inició hace once años, coincidiendo con el primer título de Cantabria Tradicional, editora especializada en el patrimonio cultural y popular de la comunidad autónoma y que dirigen Manuel Bahillo y el propio Ramón Villegas.

Villegas comenta que cuando se inauguró la colección de cuentos «el objetivo era recoger una producción literaria abundante, procedente de artículos de prensa, relatos y narraciones costumbristas del siglo XIX y principios del XX». Una parte básica se ha encontrado, después de una costosa labor, en periódicos de la época 'La Atalaya', 'El Cantábrico, 'El Diario Montañés' y semanarios: «Los periódicos tenían un componente literario importante, ya que había que rellenar muchos huecos ante la falta de corresponsales y, por supuesto, de las tecnologías actuales», explica Villegas. Firmas ilustres dieron sus primeros pasos en la prensa regional como Demetrio Duque Merino, Emilio Alcalde del Río, Francisco Cubría, José del Río Sainz 'Pick' o el mismo Pereda. Su libro 'Escenas Montañesas' es una recopilación de cuentos, artículos y relatos en semanarios como 'La abeja montañesa' y 'El buzón de la botica' y periódicos de la segunda mitad del siglo XIX. Las principales fuentes de documentación han sido la biblioteca municipal de Santander y la 'Gabino Teira' de Torrelavega.

'Cuentos de costa, puerto y mar' es un homenaje a la gente de la mar: «Al ser Cantabria -dice Villegas- un territorio en el que el mundo marítimo forma una parte importante de la cultura y las tradiciones, me decidí hace ya tiempo, tal vez 15 años, a recopilar estos cuentos dado que existen escasas publicaciones sobre la Cantabria marinera».

Dedicarse 'al raque'

'En la costa de Cantabria' muestra la primera selección de cuentos, tres de ellos ambientados en Comillas y escritos por Domingo Cuevas, que era pariente de Pereda, y el resto de relatos se documentan en la zona de Trasmiera. Se hace mención a la pesca de caña en los acantilados, a los botes y a las traineras. 'En el puerto de Santander' consta de quince cuentos en la Vieja Puebla de la capital: El Cabildo de Arriba (Alta, Cuesta del Hospital) y el Cabildo de Abajo (Arrabal). El embarcadero se encontraba en aquellos tiempos en los terrenos que ocupa la estación de Renfe. Hasta allí llegaba la mar, pero los posteriores rellenos centró la actividad pesquera en Puertochico, el último escenario marinero de la ciudad. De este singular entorno, Villegas ha recogido dos relatos de José María de Pereda, 'Los raqueros' y 'El fin de una raza', ambos incluidos en su obra 'Escenas montañesas'.

Del viejo Santander se describen tipos tradicionales como el tío Pío, Trementorio, y el raquero, que se dedicaban al 'raque', a robar. Deambulaban por el muelle de Santander y son personajes frecuentes en las ciudades de mar, aunque el término 'raquero' resulta exclusivo del vocabulario de la capital de Cantabria. Las sardineras, mujeres con fuerte temperamento, utilizaban su propia jerga. Villegas recopila relatos como 'Cholo y Mina' de José María de Pereda y 'A las cuestas del Cabildo de Arriba' de Esteban Polidura.

El fin del Santander costumbrista y marinero empezó con la llegada del siglo XX y el derribo de las casas de pescadores. Del último reducto, Puertochico, quedaron algunas viviendas en la calle Tetuán, y cerca del Arrabal, en la calle Río de la Pila.

El último bloque de cuentos y relatos se recopilan en la selección 'En el Mar Cantábrico' que narra cómo era la pesca y la titánica lucha contra los elementos. Los pescadores se adentraban en alta mar «con cascarones de madera y en remo. Unas veces conseguían vencer a las turbulencias meteorológicas y otros veces morían. Los autores ponen el énfasis en el heroísmo de estas gentes, que con sarcasmo comentaban 'y después dicen que el pescado es caro'», dice Villegas. Cantabria Tradicional publicará una tirada de 1.000 ejemplares y estará en la calle a partir del 29 de mayo, coincidiendo con la Feria del Libro de Madrid. Toda la colección ha sido apoyada por la Consejería de Cultura y el proyecto original alcanzará los veinte tomos.

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