El grabador y escultor Eloy Velázquez lleva a Berlín sus esculturas

La galería IB expondrá sus obras en junio y viajará después a su sede de Alicante

G. BALBONA| SANTANDER
Una de las piezas escultóricas de Eloy Velázquez destinada a la muestra en Alemania. / DM/
Una de las piezas escultóricas de Eloy Velázquez destinada a la muestra en Alemania. / DM

Investigación, creación y docencia sostienen la trayectoria de Eloy Velázquez, protagonista de importantes muestras en los últimos años, quien expondrá su obra en la IB Galerie de Berlín. En este espacio, sede germana de la galería alicantina de Isabel Bilbao, inaugurará el 19 de junio una muestra integrada por un conjunto de diez esculturas. En principio, la exposición viajará después a Alicante donde se exhibirán un mayor número de obras.

Pintor, grabador y escultor, en los últimos años su obra está habitada por personajes que se mueven entre la marginalidad, la melancolía y la soledad. Caja Cantabria, Rúas de Laredo, Sianoja, la Fundación Santa María la Real y El Torco de Suances son algunos de los espacios que han acogido su obra en los últimos años.

Eloy Velázquez, quien considera la escultura como el fruto de la mutua interacción entre el artista y sus materiales, apunta que «el proceso creativo se convierte por tanto en una lucha con la materia para hacer emerger la forma».

El creador, uno de los impulsores de la actividad del colectivo de arte del IES Santa Clara de Santander, entiende la escultura como «un diálogo que me permite encontrar en la materia la provocación, la sugestión de las formas a partir de la propia naturaleza física del objeto».

El artista confiesa que sus emociones, «lo que me impulsa a crear, lo que condiciona y conduce mi mirada, desde las formas encontradas y los materiales, siempre me termina llevando al ser humano: en sus circunstancias, sus gestos, sus expresiones..». Eloy Velázquez subraya que sus vivencias, experiencia, sus propias circunstancias vitales «se conjugan como un material más para determinar la obra». El artista, ante esta doble cita internacional y nacional explica que a «diferencia del arte clásico que consideraba la materia como soporte, fondo o medio, en mi caso, la materia no se opone a la forma sino que la sugiere». En sus creaciones conjuga distintos procedimientos (tallado, modelado y ensamblaje) «siempre abordados desde un juego sutil entre intuición y visceralidad conducidas desde la racionalidad del proceso». Creador e investigador incansable y apasionado, ha desarrollado una densa trayectoria expositiva desde finales de los setenta en torno a las tres disciplinas. Su última gran muestra tuvo lugar este año en La Vidriera. Su «acusada sensibilidad hacia la textura del soporte, su gusto experimental por las técnicas tradicionales de grabado» son sus señas de identidad.