Cerco a la 'movida' nocturna en Suances

La masiva afluencia de jóvenes a la villa para practicar el 'botellón' obliga al Ayuntamiento a tomar estrictas medidas para controlar este problema

ANA COBO| SANTANDER
Los jóvenes llenan Suances cada miércoles y sábado. /L. PALOMEQUE/
Los jóvenes llenan Suances cada miércoles y sábado. /L. PALOMEQUE

La llegada del verano a Suances obliga cada año al Ayuntamiento a tomar medidas para hacer frente a la práctica del botellón que concentra en el municipio a cerca de 2.500 personas, especialmente los miércoles y los sábados por la noche. Este año, además, los jóvenes han adelantado su 'ritual', anticipándose a todo tipo de previsiones.

Como en años anteriores -explica el alcalde del municipio, Andrés Ruiz Moya -se les esperaba después de concluir San Fermín. Sin embargo, al día siguiente de la festividad de San Juan se produjo una masiva afluencia de personas en los aledaños del paseo marítimo, dispuestas a disfrutar al máximo de la 'movida' nocturna. Lo hicieron con el correspondiente perjuicio para los vecinos, cansados de los ruidos y la suciedad que generan.

«Sorpresa»

Esta prematura cita «sorprendió» a las autoridades que no dispusieron de suficiente margen para controlar la situación, produciéndose importantes destrozos en el mobiliario urbano. Además, las consecuencias de la primera concentración desataron una gran preocupación entre los responsables del gobierno municipal que, al fin, ha decidido responder «de forma contundente».

Para empezar, han descartado la posibilidad, barajada en el mes de mayo, de acotar un espacio para la práctica del botellón. Además, se ha aprobado una batería de medidas con el fin de que se cumpla rigurosamente la normativa vigente.

Beber en la calle

Entre las actuaciones que se han establecido para hacer frente a este problema, que se remonta a hace 25 años, se encuentra la publicación de un bando que recuerda la prohibición de beber alcohol en la vía pública fuera de los recintos autorizados, como establecimientos o terrazas. El incumplimiento de esta norma supone una multa mínima de 150 euros, que de reiterarse puede llegar hasta los 3.000 euros.

Para vigilar el consumo se ha aumentado el número de fuerzas de seguridad. Este verano contarán, además, con el apoyo de personal municipal que, dispuestos de contenedores, procederán a retirar las bebidas a los jóvenes que estén consumiéndolas al aire libre. El alcalde indicó que se ha acordado mantener esta presencia policial, sobre todo, en las últimas horas de la madrugada, pues hay grupos reducidos que generan, frecuentemente, problemas en la vía pública.

Otro de los bandos emitidos impide a los comercios la venta de alcohol a menores de edad bajo sanción. Asimismo, se plantea la posibilidad de restringir la venta a determinadas horas y días, para lo que será preciso la modificación de la ordenanza municipal.

Búho bus restringido

Pero las medidas, esta vez, han ido más allá. Ruiz Moya solicitó hace varios días por escrito a la Dirección General de Transporte la restricción del servicio nocturno de autobuses. Por ello, desde ayer, sábado, la ruta búho bus Torrelavega-Suances está operativa sólo hasta las 23.00 horas, suprimiéndose todas las frecuencias posteriores.

A partir de este momento, todos aquellos que quieran acercarse hasta Suances no tendrán otra alternativa que el vehículo privado. El alcalde considera que hasta las 23.00 horas «es tiempo suficiente de circulación». No opina lo mismo para los regresos, para los que se mantendrán los horarios. Hasta las 5.30 los miércoles y hasta las 6.30 los sábados.

«La retirada de los jóvenes en sus vehículos es arriesgada, por eso, el servicio de salida será permanente», señaló Ruiz.

Este iniciativa, puesta en marcha por el gobierno de Cantabria a través de la dirección de Transporte y Juventud, se lleva ofreciendo desde 2004 y el año pasado, desplazó a 13.729 viajeros, lo que supuso una media de 916 por noche.

No obstante, en 2007 el alcalde ya propuso la eliminación total del búho, pero se encontró con el rechazo de la vicepresidenta, Dolores Gorostiaga, que aseguró que su supresión generaría un «problema serio».

De hecho, ya se han producido las primeras reacciones en contra ante el anuncio de la restricción horaria en las salidas. Tanto Juventudes Socalistas como Nuevas Generaciones del Partido Popular consideran que esta decisión no es la solución para acabar con el botellón, ya que los jóvenes continuarán desplazándose, con el perjuicio ahora de que se aumentará el número de vehículos en circulación poniendo en riesgo su vida y provocando problemas de aparcamiento.

Para Ruiz Moya, «todas estas medidas permitirán a los jóvenes disfrutar de forma controlada, y no tener que sufrir las consecuencia el día después». Además, añadió, «los vecinos las están valorando positivamente».