Marruecos y el Polisario se reúnen en Austria

El encuentro entre ambos países tiene como objetivo solucionar el problema del Sáhara Occidental

PAULA ROSAS| RABAT
Mujeres y niños lloran a sus familiares muertos en el doble atentado con camiones bomba en Mosul. / EFE/
Mujeres y niños lloran a sus familiares muertos en el doble atentado con camiones bomba en Mosul. / EFE

Por primera vez en más de un año y medio, Marruecos y el Frente Polisario se han sentado a la mesa a negociar una salida al problema del Sáhara Occidental. Las conversaciones informales comenzaron ayer en Dürnstein, a unos 90 kilómetros de la capital austríaca, dentro de la máxima discreción y confidencialidad, por lo que apenas ha trascendido la agenda de las reuniones.

Ambas partes se reúnen bajo el auspicio de la ONU, cuyo enviado especial para la ex colonia española, Christopher Ross, ejerce de anfitrión. La reunión, que continuará hoy, servirá para preparar la quinta ronda de negociaciones entre las partes, y así intentar evitar otro fracaso como el del encuentro en Manhasset en marzo de 2008.

El encuentro de esta semana es fruto de las dos giras que Ross ha realizado por la región desde que ocupara su puesto a principios de este año. El estadounidense fue nombrado después de que el anterior enviado especial, Peter Van Walsum, dimitiera de su cargo tras señalar que la independencia del territorio era poco realista, afirmación con la que perdió la confianza de los saharauis.

Fue en esta ciudad a las afueras de Nueva York donde los representantes del Polisario y Marruecos se vieron las caras por última vez, conversaciones que sólo sirvieron para confirmar lo enquistadas que se encuentran las posturas de ambas partes. Los saharauis piden prácticamente desde el inicio del conflicto, en 1975, un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, Rabat, que se anexionó de facto el territorio con la Marcha Verde, lo máximo que ofrece es una autonomía, que ya ha empezado a instaurar.

Aunque para Naciones Unidas el territorio aún se encuentra en proceso de descolonización, el rey Mohamed VI ya ha dado la luz verde, dentro de su plan de regionalización del país, para que se cree una autonomía en el Sáhara Occidental. Para algunos observadores del conflicto, este paso obstruye las negociaciones.

Aún está por ver si Marruecos estará dispuesto a hablar sobre las «medidas de confianza» propuestas por la ONU en una de las anteriores rondas de negociaciones. Estas medidas humanitarias, referentes a los campos de minas, el acercamiento de las familias o a unas posibles patrullas comunes, fueron rechazadas en ocasiones anteriores por Rabat.

El Sáhara Occidental se encuentra actualmente dividido en dos partes por una enorme muralla de arena de más de 2.000 kilómetros de longitud que construyó Marruecos en los años 80. Este muro está fuertemente minado y separa a familias que se encuentran en ambas partes del territorio.

La delegación marroquí, que se reúne estos días a las afueras de Viena, está encabezada por el ministro de Exteriores, Taieb Fassi Fihri. También han acudido el director general de Estudios y de la Documentación, una suerte de servicio de espionaje exterior, Mohamed Yassin Mansuri, y el secretario general del Consejo Real Consultivo para Asuntos Saharianos (CORCAS), Maulainin Ben Jalihana.

El Polisario no ha anunciado oficialmente qué delegados saharauis asisten al encuentro, aunque sí se sabe que participa el presidente del Parlamento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mahfuz Ali Beiba. Asimismo, participan varios observadores del conflicto de Argelia y Mauritania.