«'El aprendiz' no va a ser una clase de Universidad»

El veterano e influyente creativo debuta en televisión para tutelar a jóvenes que quieren triunfar en el mundo de los negocios

CH. L. MONJASCOLPISA /MADRID
Luis Bassat, experiencia y prestigio profesional. /DM/
Luis Bassat, experiencia y prestigio profesional. /DM

Luis Bassat es un maestro en el arte de convencer, de seducir a los consumidores. Considerado como el mejor publicitario español y latinoamericano de la historia, el fundador de la agencia que lleva su nombre, siempre ha querido mejorar las cosas, siente curiosidad por todo y, como no le ha ido nada mal en la publicidad, enseñará en televisión lo que ha aprendido en los más de cuarenta años que lleva en este competitivo campo. Este influyente creativo catalán es el anfitrión de 'El aprendiz', formato que laSexta estrenará el próximo septiembre en el que tutelará a 16 talentosos jóvenes que quieren triunfar en los negocios.

-¿Cómo lleva la atención mediática que ha despertado?

-Nunca me había planteado hacer un programa, aunque creo que he acertado en decir que sí porque soy un hombre de retos, de nuevas metas. Además, la profesionalidad del equipo es altísima y la iniciativa me parece importante. Tengo respeto, pero no me da miedo porque he hecho más de 2.000 películas para televisión, aunque desde el otro lado. Han sido muchas campañas, conozco el medio, sé cómo funciona y el lenguaje que hay que utilizar.

- ¿Conocía el formato?

-Había oído hablar del programa, pero no lo había visto hasta ahora. He visionado más el inglés -el anfitrión es Alan Sugar- que el norteamericano -el mentor es Donald Trump- y puedo decir que el que se verá aquí es de una calidad notable.

- Y usted ¿a quién se parecerá más, a Sugar o a Trump?

-A ninguno, voy a ser yo. No quiero sentar cátedra de nada. Lo haré a mi manera, que no es ni mejor ni peor que la de los demás.

-¿Qué les va a inculcar a sus jóvenes aprendices?

-Mi compañía tiene un determinado estilo y es que lo primero es la gente, luego son los clientes y en tercer lugar están los accionistas. Nunca me he movido por dinero, sino por hacer bien las cosas, y puedo asegurar que si el trabajo está bien, se gana dinero. Voy a intentar romper ese mito de que el empresario, por encima de todo, persigue beneficios. Yo no lo veo así y conozco a muchos que lo que quieren es ayudar al desarrollo de un negocio. El gran empresario es una persona honesta, honrada, sincera y predica con el ejemplo. Claro que no basta con que sea una buena persona, tiene que tener una idea, creer en ella y llevar el proyecto adelante.

-Cada semana tendrá que despedir a uno de estos jóvenes que quieren triunfar en el mundo de los negocios.

-No soy un actor. En la empresa he tenido que echar a gente y lo hice por justicia, porque perjudicaba a los demás.

-De las 2.300 solicitudes que ha recibido el programa ¿qué conclusiones ha sacado?

-Todos los que se han presentado merecen un respeto por ponerse a prueba con ellos mismos y compararse con otros en público. Son personas que no se conforman con lo que tienen, que van más allá. He fichado a muchos jóvenes para mi compañía y pienso que aquí hay mucho talento. Los ingleses están muy preparados, pero el espíritu latino hace que nuestros jóvenes, además de listos, estén más dispuestos, sean más imaginativos y más pícaros, en el mejor sentido de la palabra.

- ¿Dará alguna receta mágica para salir de la crisis?

- Viví la crisis del petróleo del 73. Cuando inauguré la compañía, en el 75, durante cinco años tuve una serie de clientes con suspensión de pago. Como no veía un céntimo, se comieron los beneficios, pero fue perseverante. Lo que estamos viviendo ahora es muy fuerte, sólo comparable a la del 29, con la diferencia de que ahora la comunicación es inmediata. Y en nuestra agencia tenemos más clientes que en épocas de bonanza porque saben que somos efectivos, van sobre seguro. Pero no ganamos más porque, aunque los clientes han aumentado, han bajado los presupuestos y nuestros honorarios. Sólo así se saca el trabajo adelante.

-¿Cómo definiría la televisión?

-Es un medio mágico. 'El aprendiz' es una experiencia y mi compromiso es por una temporada. Estaría satisfecho si a la gente le gusta y sale con una enseñanza en cada edición. No va a ser una clase de Universidad, no queremos que el espectador cambie de canal, sino que se divierta y aprenda cosas.

- ¿Le gustaría continuar?

-Depende. Estoy en el presente sin dejar de mirar al futuro.

-De comunicador ¿cómo se ve?

-Como soy: feo y mayor. Pero me encuentro bien en mi piel y eso se transmite.

- En 2010, TVE sin publicidad.

-Me parece bien que el consumidor tenga la opción de ver una televisión sin anuncios.