El mar por el desierto

Los niños saharauis en en el Parque de Mataleñas. / DANIEL PEDRIZA/
Los niños saharauis en en el Parque de Mataleñas. / DANIEL PEDRIZA

Más de 80 niños saharauis pasan sus vacaciones un año más junto a familias de la región. Su vista cambia de horizonte por unos días

Son 89 niños de un país que, para algunos, no existe. Siete más que el pasado año. Cambian la arena del desierto por la de las playas del Cantábrico gracias al programa 'Vacaciones en paz'. Y, ayer, por el verde del parque de Mataleñas. Los niños saharauis vuelven a la región para ser acogidos por las familias de Cantabria hasta el 10 de septiembre. En Santander, Castro, Reinosa, Laredo, Torrelavega, Camargo...

El 'Club estrellitas' ofreció una fiesta a sus invitados de los campamentos de refu iados del desierto. Niños, familias, amigos, miembros de 'Cantabria por el Sáhara' y los responsables políticos de la cooperación regional. Dolores Gorostiaga, vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, y Alberto García Cerviño, director general de Cooperación al Desarrollo, ejercieron de anfitriones.

Hicieron marionetas, disfrutaron de los títeres y merendaron alimentos de comercio justo. Y se estrecharon lazos. Un niño cántabro llevaba y traía una bandera saharaui, antiguas familias de acogida se acercaban para ver de nuevo a 'sus' niños... Y todo ,sin olvidar una reivindicación que ya va para los 34 años. «No sirve de nada traerles si no se denuncia su situación», decía la responsable de Cantabria por el Sáhara mientras los críos correteaban a su alrededor.

Ayer y por unos días, la arena tiene otro sentido para estos niños. Pero en los campamentos les siguen esperando. A ellos y al mundo.