Libertad sin fianza para el hostelero que disparó y mató a un ladrón

La Guardia Civil, ayer por la mañana, frente a los soportales donde se encuentra el restaurante de Santillana del Mar. :: Andrés Fernández/
La Guardia Civil, ayer por la mañana, frente a los soportales donde se encuentra el restaurante de Santillana del Mar. :: Andrés Fernández

El juez no se planteó en ningún momento el ingreso en prisión del propietario del restaurante ubicado en Santillana del Mar

GONZALO SELLERSSANTANDER.

Todavía es muy pronto para conocer la fecha del juicio, pero ayer ya se firmaron las primeras medidas judiciales tras el robo cometido la madrugada del pasado domingo en un restaurante de Santillana del Mar y que acabó con la muerte por disparos de escopeta de uno de los ladrones, un ciudadano rumano de 33 años.

El propietario del establecimiento, detenido por la Guardia Civil como presunto autor de la muerte del supuesto ladrón, quedó ayer en libertad con la obligación de presentarse ante el juzgado una vez al mes. Según ha podido saber este periódico, el juez de Torrelavega que se encontraba de guardia no se planteó en ningún momento el ingreso en prisión preventiva del hostelero ni, por tanto, la necesidad de imponer una fianza.

Para uno de los cómplices del rumano fallecido, herido también por disparos de escopeta esa noche y arrestado cuando se encontraba en el Hospital Sierrallana, sí se dictó prisión condicional eludible bajo fianza de 2.000 euros. La tercera persona involucrada en el robo sigue desaparecida.

Algunos hosteleros de Santillana del Mar creen que el propietario del restaurante El Padrón estaba emocionalmente «al límite» tras sufrir otros cinco atracos más con anterioridad. «Ha tenido la desgracia de que han ido allí (los asaltantes) y ha ocurrido lo que ha ocurrido», se lamentó uno de los ellos.

Además, tildó de «muy buena persona» al propietario del restaurante, y dijo que «una muerte no está nunca justificada», pero recalcó que era «la quinta vez que le entran», señaló.

«No puede quedar aislado»

En similares términos se expresó otro de los hosteleros del municipio, quien recordó que el hostelero atracado ya había dicho, tras sufrir tantos robos, que «algún día podía ocurrir algo». «Se conoce que han querido entrar o han entrado, se ha puesto nervioso y ha disparado. Yo le entiendo, y comprendo que la Justicia tiene que actuar, como Justicia que es, pero a este hombre le entiendo», enfatizó.

Según sus palabras, en fechas aún sin determinar «los hosteleros y la gente de Santillana» se reunirán «para ver lo que se puede hacer, para que este hombre no se quede aislado tampoco».

Ambos hosteleros denunciaron la oleada de robos que sufre la localidad, entre ellos un atraco a la sucursal de Caja Cantabria de la localidad. Los dos mostraron su preocupación por estos hechos. «Hay que tener precaución y tomar medidas, y si ésto va a más no sé qué vamos a tener que hacer, tendremos que montar guardia en los establecimientos», añadió uno de ellos.

Por su parte, una de las vecinas de la zona, María Teresa Allende, afirmó que los asaltantes del restaurante habían estado la noche anterior alternando en el local «mirando su manejo».

María Teresa recordó que el hostelero optó por dormir en una habitación habilitada en la trastienda del local tras los cinco atracos anteriores. «En el momento que oyó ruídos se despertó e hizo lo debido», sentenció.

Durante la mañana de ayer, el restaurante, que estaba abierto, tuvo que ser custodiado ante el temor a que llegaran compatriotas del atracador asesinado, de nacionalidad rumana. Y es que por el pueblo circulaba el rumor de que en páginas web donde ciudadanos rumanos suelen 'colgar' contenidos se habían registrado algunas amenazas de muerte dirigidas a este vecino.

En un primer momento se había supuesto que este juicio se realizaría con jurado, aunque las circunstancias especiales que rodean el caso hacen dificil asegurarlo de momento. La Ley prevé que en los casos de asesinato y homicidio sea un jurado popular quien dicte sentencia, pero en esta ocasión, al concurrir otros delitos y las más que previsibles eximentes podrían inclinar la balanza hacia un tribunal de jueces profesionales.

Entre los vecinos de la villa han crecido estos días las quejas por la poca seguridad en las calles por la noche. La Policía municipal no tiene turno de noche en Santillana, y aunque existe un cuartel de la Guardia Civil con nueve agentes a pocos metros del restaurante donde se produjo el robo, éste también se cierra por la noche. La única patrulla de este Cuerpo en la zona tiene que repartir la ronda en otros tres municipios: Suances, Requejada y Alfoz de Lloredo.

 

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