Los hijos de Haidar piden en una carta el regreso de su madre a El Aaiún

Los hijos de Haidar piden en una carta el regreso de su madre a El Aaiún

La activista renuncia a toda atención médica y el juez descarta su hospitalización forzosa

REDACCIÓNLANZAROTE

Los hijos de la activista saharaui Aminatu Haidar, Hayat y Mohamed El Kassimi, han solicitado a través de una carta el regreso de su madre -que lleva ya 23 días en huelga de hambre en el Aeropuerto de Lanzarote- a El Aaiún para poder vivir juntos de una forma "estable". Mientras el conflicto diplomático sigue su camino por otro lado.

La propia Haidar ha leído la misiva, reconociendo la letra de sus hijos, según ha puesto de manifiesto el actor Juan Diego Boto, encargado de leer el mensaje, durante una rueda de prensa celebrada en el recinto Aeroportuario. "En mi nombre, Hayat El Kassimi, hija de Aminatu Haidar y con 15 años de edad y en nombre de mi hermano Mohamed El Kassimi de 13 años, lanzo una llamada urgente a todos los niños del mundo entero para que nos apoyen y al mismo tiempo lanzo otra llamada a todas las madres para que apoyen a nuestra madre, una madre que sostiene a sus dos hijos y que se encuentra en huelga de hambre para poder volver a nuestro lado y vivamos juntos de forma estable", indica la carta.

Asimismo, han señalado que ha sido "doloroso" para ellos recibir la "mala noticia" de que su madre ha tomado la decisión de dejar de medicarse, puesto que "es peligroso para ella". "Ayuden -prosigue la carta- a nuestra querida mamá, eviten la tragedia que va a repercutir negativamente sobre nuestra situación psíquica y psicológicamente. ¡Queremos que vuelva nuestra mamá!".

Renuncia a la atención médica y actuará si la obligan

Haidar ha entrado en su cuarta semana sin ingerir alimentos, sólo agua azucarada, y su salud es cada vez más frágil. En este peligroso estado de debilitamiento la conocida como 'Gandhi saharaui' ha dado un paso más en su protesta y ha renunciado a toda atención médica, incluida la del doctor que estaba siguiendo permanentemente su estado. Según ha explicado a través de un comunicado, "el juez me ha empujado a tomar la decisión de renunciar a toda atención médica".

La activista saharaui señala que ha tomado esta decisión "ante la actuación judicial realizada en el día de ayer", en la que una comisión judicial acudió al aeropuerto para comprobar su estado de salud. Haidar ha denunciado que entraron "en la habitación en que me encuentro de forma violenta e intimidatoria, expulsando con empujones a la persona que me asiste, intentando realizar un examen médico contra mi voluntad e incluso amenazándome con alimentarme forzosamente, contra mi voluntad, violando mis derechos humanos".

Haidar afirma en su declaración que se sintió "aterrorizada" y que, por tanto, ha sido el juez quien le ha empujado "a tomar la decisión de renunciar a toda atención médica, incluso a la del médico que me ha venido atendiendo hasta la fecha, el doctor Guzmán Pérez Hernández". Esta decisión, que podría tener consecuencias fatales, se produce horas después de que se anunciara que el juez tiene previsto mandar a otro médico para comprobar el estado de la defensora de los derechos humanos, ya que hay informes contradictorios sobre los efectos de la huelga de hambre que dice mantener. Finalmente no ha habido un nuevo reconocimeinto y el juez de guardia de Arrecife, Jerónimo Alonso, ha decidido no hacer un traslado "forzoso" de la activista a un centro hospitalario para que se valore su estado o para que sea sometida a tratamiento médico contra su voluntad.

Aminatu Haida ha anunciado que recurrirá a la vía penal si se actúa contra su voluntad en este ayuno para conseguir su regreso a El Aaiún. En una declaración efectuada por su abogada se afirma que "cualquier acción" que se efectúe contra la voluntad de Aminatu Haidar "libremente expresada por ella" se sitúa en el ámbito del Derecho Penal y "está perfectamente tipificada" en el Código Penal. La letrada de la activista saharaui ha afirmado que desconoce si la fiscalía ha solicitado el ingreso de Haidar en un centro hospitalario "para ser examinada y valorar su estado de salud" y recuerda que la huelguista se encuentra "en pleno uso de sus facultades mentales y no se puede actuar contra su voluntad".