Marruecos vincula su política de inmigración a la actitud española

Rabat niega que Haidar sea una activista de los derechos humanos y la califica de agente del Polisario

A. MONTILLAMADRID.

El 'caso Haidar' ha dejado de ser una hipotética amenaza para las complejas relaciones entre España y Marruecos para convertirse en un riesgo real. Taieb Fasi Fihri, ministro de Asuntos Exteriores marroquí, vinculó ayer la cooperación con Madrid en materias tan sensibles como la inmigración, terrorismo y narcotráfico a la postura final que adopte en Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en relación a la huelga de hambre que, desde hace 22 días, mantiene Aminetu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote.

Fasi realizó estas declaraciones en Bruselas, al término de la reunión con ministros de la Unión Europea, según informa la agencia Efe. El alto cargo marroquí formuló una pregunta retórica, pero con una intención clara: «¿con qué Marruecos quiere construir el futuro España, con el que coopera en materia de inmigración y para combatir la inseguridad o con el que no quiere ni Magreb ni Europa?».

El canciller del país norteafricano abundó en los avances logrados «pacientemente» entre Rabat y Madrid «por interés recíproco» y, en una comparecencia ante periodistas, cuestionó hasta dónde se «infectará» las relaciones hispano-marroquí por el 'caso Haidar'.

Fasi responsabilizó de la situación de la activista saharaui a la propia Haidar, a la que acusó de intentar entrar en territorio marroquí, con un pasaporte marroquí «pero afirmando que no era marroquí». El Gobierno del reino alauita justifica en este hecho su expulsión «siguiendo las normas internacionales de transporte». Asimismo, reprochó a Haidar haber tomado «como rehén a la opinión pública española» y mostró su curiosidad sobre por qué se produce este incidente ahora. «Haidar lleva cinco años viajando sin problemas con pasaporte marroquí», aclaró.

El ministro de Exteriores marroquí sostiene la tesis de que Haidar recibe «instrucciones de otra parte», en alusión a los vínculos de la activista saharaui con el Frente Polisario, que promulga la independencia del Sahara Occidental. Una conexión que, siempre según Fasi, estaría detrás de la negativa de Haidar a aceptar ofrecimientos «excepcionales» del Ejecutivo de Zapatero, como el asilo político o la nacionalidad española.

El dirigente marroquí, en contra de la opinión de instituciones y asociaciones internacionales, niega que Haidar, que ha recibido importantes galardones internacionales por su dilatada lucha pacífica, sea una «una militante de los derechos humanos»y le califica de militante del Frente Polisario. «Ella recibe instrucciones de quienes le dan órdenes», insistió.

Sin autorización

Fasi, además, concretó las declaraciones de diversos portavoces de su Gobierno al negar, de forma tajante, que Marruecos diera autorización a España para que Haidar emprendiera viaje el pasado viernes desde Lanzarote a El Aaiún, pese a que fuentes de Exteriores y del PSOE han asegurado que sí existía, al menos, un permiso de vuelo.

No fue la única voz que alertó ayer de una ruptura o distanciamiento entre Madrid y Rabat. Fouad Ali El Himma, miembro del PAM, uno de los partidos más influyentes en la actualidad en Marruecos, empleó la agencia 'Maghreb Arabe Prese', para lanzar el siguiente mensaje: «España debe decidir si quiere vivir al lado de un Marruecos que controlar todo lo que pasa en su territorio o junto a una región de riesgo, con todo lo que eso implica para el futuro de España y de Europa».