La Biblioteca Central abrirá el 11 de enero

López Marcano ejerció de guía por las nuevas instalaciones. En su discurso recordó la cantidad de ministros que, en una década, han tenido que ver con este proyecto. ::                             ANDRÉS FERNÁNDEZ/
López Marcano ejerció de guía por las nuevas instalaciones. En su discurso recordó la cantidad de ministros que, en una década, han tenido que ver con este proyecto. :: ANDRÉS FERNÁNDEZ

Desde hoy, jueves, hasta el próximo día 8 se podrá recorrer por medio de visitas guiadas la instalación, que ha costado 10 años de gestiones y 31 millones de euros, y fue inaugurada ayer por la ministra de Cultura

V. SANTIAGOSANTANDER.

Desde hoy, jueves, todo aquel que quiera pisar la nueva Biblioteca Central de Cantabria puede hacerlo: hasta el 8 de enero la instalación estará de puertas abiertas, con visitas guiadas por los miles de metros cuadrados que ocupa. Unas dimensiones comparadas ayer por la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde con las de los campos de fútbol para expresar su deseo de que este recinto genere «tanto interés» como aquellos. La infraestructura cultural, que ha costado 10 años de gestiones y 31 millones de euros, podrá ser utilizada desde el 11 de enero.

Ayer fue inaugurada por González-Sinde, las máximas autoridades de la región (Agustín Ibáñez, delegado del Gobierno, Miguel Ángel Palacio, presidente del Parlamento y Dolores Gorostiaga, vicepresidenta regional, entre otros) y unos 200 invitados del mundo cultural y alcaldes con un sencillo acto: una 'performance' a cargo de 'Café de las Artes Teatro', unas declaraciones para subrayar la importancia del día, un recorrido por las dependencias y un vino español.

La ministra alabó la rehabilitación del antiguo almacén de Tabacalera al agradecer su trabajo a los arquitectos (Eduardo de la Torre, Luciano Moreno y Ricardo Urech) y felicitó a la ciudad de Santander que, a partir de ahora, cuenta con un espacio de convivencia cultural «ejemplar» que debería llevar a los usuarios a sentir lo mismo que Menéndez Pelayo, cuando señaló «qué pena morir cuando me queda tanto por leer», recordó.

La superficie total construida aprovechando la vieja sede fabril es de 22.021 metros cuadrados: casi 12.000 corresponden al Archivo (que une el Archivo Histórico Provincial y el Regional de Cantabria) y más de 8.500 a biblioteca. Este área aglutina los fondos de la Biblioteca Pública del Estado en Santander y la Central de Cantabria. Ambas zonas guardan ya 16.000 libros (entre los cuales 16 son incunables) y 20.000 documentos. El más antiguo data del siglo XII y en él se especifican las donaciones de la condesa Doña Elo Aluárez a los abades de Retuerta.

Un gran espacio central se lleva otros 1.550 metros y aspira a recrear la función de plaza pública. Este vestíbulo de recepción acogerá exposiciones e iniciativas culturales de toda índole.

La titular de Cultura explicó que el Gobierno está empeñado en modernizar la red estatal de bibliotecas, a las que se empuja a ser «centros cívicos» donde coincidan pequeños y mayores. Ahora son «una inversión en tolerancia» y la de Santander, además, es «una de las mejores de España», afirmó. Llegar hasta la jornada de ayer ha supuesto un gasto para su departamento de 31.351.739 euros, de los que 29,4 millones corresponden a la obra. Otros 427.182 euros costaron los estudios previos y la redacción del proyecto y 1,2 millones corresponden al equipamiento.

«Todo de excelencia»

El presidente regional Miguel Ángel Revilla agradeció a la ministra el esfuerzo del Gobierno central con la inversión. El Estado «ha aportado 28 de los 30 millones que ha costado», aunque, «con un eslogan como el nuestro ('Cantabria Infinita') no podemos aspirar a menos. Todo aquí tiene que ser de excelencia», bromeó. Revilla mostró su convencimiento de que el futuro está en las energías renovables y la industria del conocimiento: «el idioma es un activo impresionante».

El consejero de Cultura, Francisco Javier López Marcano, habló por su parte de un «itinerario hermoso» que se ha prolongado a lo largo de una década, desde la primera provisión de fondos, que tuvo lugar en 1999. Por este proyecto han pasado «varias ministras y un ministro» señaló para desgranar cómo se fue sacando adelante el proyecto, con gobiernos del PP y del PSOE. «A González-Sinde le ha tocado recogerla en sus manos y le damos las gracias por la generosidad del Gobierno con esta tierra».

Para Marcano, la infraestructura es «un hecho colectivo, para la satisfacción de todos». También recalcó el papel de la cultura como generador de empleo. «Aquí se pasa de 22 empleados a 59» en un proceso que ha sido «limpio y cristalino», apuntó en referencia a las críticas habidas en los últimos meses. Por último le dijo al alcalde: «es un activo más» en la carrera de Santander por convertirse en Capital Europea de la Cultura.

E Íñigo de la Serna, que comparte la idea de que la cultura es un importante factor de desarrollo socioeconómico, se congratuló a su vez por la «grandísima» infraestructura cultural que pasa a tener la ciudad, «que trasciende los límites de la capital» y hace crecer al barrio de Castilla-Hermida.

El regidor reflexionó, al tiempo, sobre el hecho de que estas dependencias «liberan espacio en la calle Gravina», lo que se traducirá en la mejora del Museo de Bellas Artes y la Biblioteca Municipal. «Se abrirán otros proyectos para Santander», auguró para recordar que «la cultura no la hacen los edificios, sino los ciudadanos».

 

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